El Sevilla necesita reducir plantilla y Fabio Cardoso figura entre los descartados. El central portugués apenas disputó 338 minutos la temporada pasada y quedó fuera de las convocatorias de Luis García Plaza pese a estar disponible. Con un año de contrato restante y siete centrales en el plantel, su salida se percibe como inevitable para liberar espacio en el límite salarial.

La operación queda en manos de Jorge Mendes y su agencia Gestifute. El representante ya ha activado contactos en mercados donde sus clientes habituales, como Cristiano Ronaldo o Fabinho, dominan. A sus 32 años, Cardoso prioriza estabilidad económica tras experiencias irregulares en Europa y un breve paso por Emiratos Árabes con el Al-Ain.
Destino más probable: retorno al Golfo
Los rumores brasileños han perdido fuerza. El perfil del jugador y el historial de Gestifute apuntan claramente al fútbol árabe, donde los salarios elevados compensan la menor exigencia competitiva. Cardoso no pondrá resistencia económica y el Sevilla solo busca una salida limpia que libere ficha.
Ventaja estructural de Mendes
La red de Gestifute en la región reduce tiempos y riesgos. El agente conoce las necesidades de los clubes del Golfo y puede cerrar un acuerdo rápido sin que el Sevilla tenga que asumir costes adicionales. Esta vía resulta más eficiente que cualquier negociación directa del club andaluz.
