La Fiscalía General del Estado realizó este miércoles un segundo cateo en un lote baldío de la calle De los Obeliscos, en el fraccionamiento Los Pinos. El sitio fue seleccionado por ser una de las últimas ubicaciones registradas por el teléfono de Kevin Moreno antes de su desaparición. El predio, sin construcciones y con un vehículo abandonado, fue inspeccionado tras identificarse dos puntos de interés mediante georrastreo con dron.

Resultados de la diligencia
Personal de la FGE no encontró indicios relacionados con la investigación. El terreno quedó descartado como punto de interés. La acción forma parte de los trabajos liderados por el padre de la víctima, Gonzalo Moreno, a través de la Célula de Búsqueda e Investigación en Desaparición Forzada Baja California.
Implicaciones para el caso
La repetición del cateo sin hallazgos evidencia la dificultad de traducir datos de geolocalización en pistas concretas cuando el entorno carece de estructuras o actividad reciente. Este tipo de resultados obliga a las autoridades a reorientar esfuerzos hacia otras zonas y a refinar los protocolos de análisis de señales telefónicas para evitar desgaste operativo en ubicaciones sin conexión directa con los hechos.
