CEA solicita planta de moscas estériles en el norte del país

El presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua, Néstor Baeza Corral, consideró indispensable la construcción de una planta de producción de moscas estériles en el norte de México para complementar la estrategia contra el gusano barrenador del ganado. Aunque valoró la reciente inauguración de la instalación en Chiapas, advirtió que la distancia geográfica limita su efectividad ante posibles brotes en estados fronterizos con Estados Unidos.

La planta inaugurada el 28 de junio en Metapa de Domínguez, Chiapas, forma parte del esfuerzo binacional entre México y Estados Unidos para controlar y erradicar la plaga. Baeza Corral precisó que este recurso representa solo una herramienta dentro de un esquema más amplio que debe incluir vigilancia estricta en la frontera sur para evitar la entrada de ganado infectado.

Origen y expansión de la plaga

El primer caso confirmado en México se detectó el 21 de noviembre de 2024 en Catazajá, Chiapas. Desde entonces, las autoridades federales, a través del Senasica y las representaciones estatales de Agricultura, implementaron un protocolo de contención que involucra al sector ganadero. El gusano barrenador llegó al país procedente de Nicaragua, según los registros oficiales, lo que evidenció fallas previas en los controles de importación de animales.

La plaga afecta a mamíferos de sangre caliente y su ciclo de vida requiere intervenciones en distintas etapas. La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, subrayó durante la inauguración que los esfuerzos deben centrarse en el manejo integral, combinando la liberación de insectos estériles con medidas sanitarias en campo.

Limitaciones de una sola instalación

Baeza Corral explicó que los beneficios de la planta de Chiapas se observarán en el mediano y largo plazo debido a la lentitud de los resultados. La producción de moscas estériles no elimina de inmediato el riesgo en regiones alejadas, por lo que consideró prioritario replicar el modelo en el norte, donde Chihuahua podría enfrentar casos en cualquier momento.

La estrategia binacional actual depende de una sola fuente de insectos estériles. Esta concentración geográfica genera vulnerabilidad logística ante brotes simultáneos o problemas operativos en la instalación chiapaneca. Expertos del sector agropecuario coinciden en que una red de plantas distribuidas regionalmente fortalecería la capacidad de respuesta rápida.

Vigilancia fronteriza y comercio

Además de la producción de moscas, Baeza Corral insistió en reforzar los controles en la frontera sur para impedir la importación ilegal de ganado infectado. La experiencia de 2024 demostró que la plaga puede reintroducirse si no se mantiene una supervisión constante en los puntos de entrada.

Los gobiernos de México y Estados Unidos han financiado conjuntamente la infraestructura en Chiapas con el objetivo de proteger la salud animal en ambos países. Sin embargo, representantes del sector ganadero del norte señalan que la protección efectiva requiere infraestructura local que reduzca tiempos de respuesta y costos de transporte de material biológico.

La ausencia de una planta en el norte deja a estados como Chihuahua expuestos a una respuesta más lenta en caso de detección de nuevos focos. Las autoridades estatales evalúan actualmente protocolos adicionales de monitoreo en hatos ganaderos para anticipar cualquier avance de la plaga hacia el territorio chihuahuense.

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