Cenador Infantil Emmanuel pide apoyo

HERMOSILLO.- El Cenador Infantil Emmanuel, ubicado en la colonia Paseo del Pedregal, solicitó donativos en especie o apoyo económico para sostener la entrega diaria de alimentos a más de 150 niñas y niños, además de 25 adultos mayores en condición de vulnerabilidad o con discapacidad. Su fundador, José Manuel García Vargas, explicó que el comedor enfrenta una presión inmediata por la falta de insumos y por la imposibilidad temporal de trabajar que le dejó una complicación médica derivada de la mordedura de una araña violinista.

Un comedor nacido del barrio

García Vargas relató que el proyecto surgió hace seis años como una respuesta directa a las necesidades de menores de la misma colonia. Con el tiempo, el servicio se amplió y hoy atiende a niños de entre 1 y 16 años de edad, en un grupo que suma 153 beneficiarios; de ellos, 55 son niñas y el resto niños. La ampliación del padrón refleja una realidad conocida en sectores populares de la ciudad: cuando existe un punto de apoyo alimentario, la demanda crece más rápido que la capacidad de sostenerlo con recursos propios.

Cenador Infantil Emmanuel en Hermosillo

La falta de insumos y el freno por salud

La operación del cenador se volvió más frágil después de que su responsable sufrió el año pasado la picadura de una araña violinista y posteriormente una reinfección en la pierna afectada. De acuerdo con su testimonio, esa condición lo obligó a dejar temporalmente su trabajo como conductor de aplicación, principal fuente con la que cubría parte de los gastos del comedor. Ahora debe permanecer en reposo durante un mes y acudir diariamente con una médica para recibir curaciones, lo que complica todavía más la continuidad del servicio.

Ese doble golpe, la presión económica y la limitación física, dejó al espacio en un punto de vulnerabilidad que no es excepcional en comedores comunitarios administrados por particulares. Su estabilidad depende de una ecuación precaria: demanda constante, costos crecientes y fondos que suelen salir del ingreso personal de quien los sostiene. En ese escenario, cualquier interrupción de salud o de trabajo puede traducirse rápidamente en desabasto.

Qué hace falta y cómo ayudar

El cenador pidió arroz, frijol, alimentos no perecederos, huevo, leche, frutas, verduras, aceite de cocina, carnes frías, fideos y apoyo monetario para cubrir la alimentación de los menores y adultos mayores que atiende. García Vargas señaló que en fechas recientes ya se quedaron sin alimentos para preparar las raciones diarias, una señal de que el servicio depende de una entrada continua de donativos, no solo de apoyos ocasionales.

Las personas interesadas pueden entregar aportaciones en el propio comedor, ubicado en la calle Paseo Molinita número 262, en la colonia Paseos del Pedregal. Para información adicional, José Manuel García Vargas puso a disposición el teléfono 662-153-8602. En Hermosillo, donde distintas organizaciones civiles y esfuerzos vecinales cubren vacíos alimentarios y de cuidado, el caso del Cenador Infantil Emmanuel vuelve a mostrar la fragilidad de estos modelos cuando descansan casi por completo en la iniciativa de una sola persona y en la respuesta intermitente de la comunidad.

Artículos relacionados

Últimos artículos