ChatGPT, Gemini y Claude lideran

La disputa por el liderazgo en inteligencia artificial ya dejó de ser una conversación de laboratorio o de nicho. En Argentina, el uso de asistentes generativos creció con fuerza durante el primer semestre de 2026 y empezó a reorganizar hábitos digitales, preferencia de herramientas y estrategias de empresas tecnológicas. Aunque ChatGPT conserva la primera posición, Gemini y Claude aceleraron su expansión y redujeron la distancia en un mercado que se volvió más competitivo de lo que sugerían los primeros meses del año.

Los datos difundidos recientemente por Comscore muestran que en junio de 2026 el 37% de los usuarios únicos de Internet en computadoras de escritorio accedió a algún asistente de inteligencia artificial. En apenas seis meses, la adopción de estas herramientas subió 50% en desktop, un ritmo que confirma que la IA generativa dejó de ser una novedad para convertirse en una herramienta de uso cotidiano en segmentos cada vez más amplios.

ChatGPT, desarrollado por OpenAI, sigue siendo el asistente más utilizado del país. Según el relevamiento, alcanzó 7,7 millones de visitantes únicos y una penetración del 29%, una base que todavía lo mantiene por delante de sus competidores. Esa ventaja, sin embargo, convive con una dinámica nueva: ya no se trata solo de quién concentra más usuarios, sino de quién logra integrarse mejor en la rutina digital de millones de personas.

Gemini aparece como el principal beneficiado de esa transición. La herramienta de Google sumó 4 millones de visitantes únicos y registró un crecimiento de 133% respecto de enero de 2026. Especialistas citados por La Nación atribuyen ese avance a una ventaja estructural: su presencia dentro del ecosistema de Google y Android. Al estar vinculado con Gmail, Calendar, Drive y otras aplicaciones de uso masivo, Gemini encuentra una vía de adopción menos dependiente de la búsqueda deliberada del usuario. En términos de mercado, eso le da una distribución inmediata que otras plataformas todavía no alcanzan.

Claude es el caso más llamativo por velocidad de expansión. Pasó de ser percibido como un chatbot conversacional a una plataforma capaz de asumir tareas más complejas, con funciones para investigar, redactar documentos, trabajar con archivos y planillas, y entregar resultados finales. Ese salto explica parte de su crecimiento de 990%, hasta llegar a 818.000 visitantes únicos. Más que una mejora cosmética, la evolución de Claude refleja un cambio de uso: deja de abrirse por curiosidad y empieza a sostener jornadas de trabajo completas.

En ese contexto, la competencia ya no se define únicamente por el rendimiento de los modelos, sino por el lugar que ocupan dentro de las tareas cotidianas. Joan Cwaik sostuvo que triplicar audiencia en seis meses responde, sobre todo, a estar presente en los espacios donde el usuario ya desarrolla su actividad digital. La observación resume una tendencia central: la distribución pesa tanto como la calidad técnica, porque la adopción depende cada vez más de la fricción de acceso.

El impacto también alcanza a las marcas y a los equipos de marketing. Alejandro Enriquez, de Comscore LATAM, advirtió que el customer journey está cambiando y que las empresas deben producir contenido preparado para ser leído y reutilizado por sistemas de IA. Eso implica una transformación en las lógicas de posicionamiento: las búsquedas tradicionales pierden centralidad frente a conversaciones guiadas por asistentes, y la visibilidad de una marca ya no depende solo de su presencia en buscadores, sino de su capacidad para aparecer en las respuestas que esos sistemas sintetizan.

Las cifras del ranking muestran además que el mercado argentino no avanza de manera uniforme. Detrás de los tres líderes aparecen Copilot con 1,5 millones de visitantes únicos y una caída de 19%, Grok con 160.000 y una suba de 5%, Meta AI con 150.000 y un aumento de 74%, DeepSeek con 110.000 y un crecimiento de 29%, y Perplexity con 70.000 usuarios y un avance de 80%. La dispersión sugiere un escenario abierto, con distintos modelos compitiendo por nichos específicos de productividad, consulta o integración con plataformas previas.

La lectura de fondo es que la inteligencia artificial ya no se mide solo por expectativas de innovación, sino por uso efectivo, frecuencia y capilaridad. En Argentina, esa transición quedó visible en pocos meses: ChatGPT sostiene el liderazgo, Gemini acelera desde el ecosistema de Google y Claude gana terreno con una propuesta orientada al trabajo. El resultado es un mercado en el que la adopción se volvió más amplia, pero también más exigente, porque los usuarios comparan menos promesas y más utilidad concreta.

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