Chevron registró un beneficio semestral de 14.282 millones de dólares entre enero y junio de 2026, más del doble que los 5.990 millones obtenidos en el mismo período del año anterior. La facturación alcanzó 118.662 millones de dólares, impulsada por el aumento de producción en la cuenca del Pérmico y el Golfo de México, donde la compañía elevó su extracción un 20 % hasta una media de 4.070 millones de barriles diarios en el segundo trimestre.

El resultado trimestral de 12.072 millones de dólares evidencia que el crecimiento en activos estadounidenses compensó las interrupciones de suministro provocadas por el conflicto en Oriente Medio. Aunque las operaciones entre Arabia Saudí y Kuwait sufrieron limitaciones, la empresa mantuvo su enfoque en la fiabilidad operativa y en un volumen récord de crudo procesado en refinerías norteamericanas.
Expansión hacia nuevos mercados energéticos
Además de los resultados operativos, Chevron firmó un contrato de 20 años con Microsoft para suministrar 2,67 gigavatios a un centro de datos en Texas. Esta alianza refleja la estrategia de diversificar ingresos hacia la demanda energética de la inteligencia artificial, un segmento que crece con independencia de la volatilidad del crudo. El presidente Mike Wirth destacó la capacidad de la compañía para garantizar suministro estable pese a la incertidumbre geopolítica, un factor que sostiene la valoración de sus activos en un entorno de precios fluctuantes.
