DURANGO.- Cinco menores de edad, entre ellos niños de 5 y 6 años, dieron positivo a cannabis en Lerdo, Durango, luego de presuntamente consumir unas gomitas cuyo origen aún no ha sido esclarecido por las autoridades. El caso activó una investigación conjunta de la Fiscalía General del Estado de Durango y de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, mientras los menores recibían atención médica en hospitales de Lerdo y Gómez Palacio.
Un reporte que llegó al día siguiente
De acuerdo con la información difundida por David García, delegado de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes en Lerdo, los hechos ocurrieron la noche del martes y fueron reportados formalmente la mañana del miércoles. La secuencia es relevante porque muestra que el caso no se activó por una denuncia inmediata, sino tras la detección de malestares y la intervención médica posterior. Los afectados viven en el fraccionamiento Quintas San Fernando y tienen 13, 9, 6, 6 y 5 años.
Los menores fueron trasladados al Hospital General de Lerdo y al Hospital 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en Gómez Palacio, donde se les practicaron exámenes toxicológicos. Según las autoridades, los resultados confirmaron la presencia de cannabis. La confirmación médica desplazó el asunto del terreno de la sospecha al de una investigación penal y de protección infantil, con dos rutas paralelas: identificar qué consumieron y determinar si hubo responsabilidad de terceros.

Las gomitas, el punto central
La línea más delicada de la indagatoria es el origen de las supuestas gomitas. Según la versión informada por la familia a las autoridades, los propios menores dijeron haber consumido ese producto antes de presentar malestares. Sin embargo, hasta ahora no está establecido dónde se obtuvieron, quién las proporcionó ni si contenían de forma deliberada cannabis o alguna sustancia que derivó en la intoxicación. Esa ausencia de certeza explica por qué la Fiscalía busca reconstruir el trayecto completo del producto, desde su presunto origen hasta su consumo.
El caso también abrió la puerta a una pregunta de mayor alcance: cómo puede circular un producto con apariencia de dulce entre niños de distintas edades sin que sea identificado a tiempo como riesgoso. Ese punto no solo importa para esta investigación, sino para la prevención en hogares y entornos escolares, donde formatos similares a golosinas pueden reducir la percepción de peligro. La autoridad local insistió en revisar alimentos, envolturas y productos de procedencia desconocida antes de permitir su consumo por menores.
Detenciones y diligencias en curso
David García informó además que hay dos personas detenidas relacionadas con el caso y que, de manera preliminar, serían familiares de los menores. Aun así, la situación jurídica de ambas deberá definirse con base en las pruebas que recabe la Fiscalía. La detención, por sí misma, no resuelve la responsabilidad penal ni confirma la forma en que ocurrió el consumo; apenas marca el inicio de una etapa más amplia de diligencias, entrevistas y cruce de información.
La Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes dará seguimiento desde el ámbito de protección infantil, con entrevistas a familiares y vecinos, trabajo de campo y coordinación con corporaciones de Seguridad Pública. En paralelo, la Fiscalía deberá establecer si hubo omisión, negligencia o una conducta directamente atribuible a alguna persona. Hasta el momento, lo confirmado es que los cinco menores recibieron atención médica, dieron positivo a cannabis y permanecen bajo observación institucional mientras se aclaran las circunstancias en que el producto llegó a sus manos.
