Coahuila prevé cerrar 2026 con diez nuevas inversiones en proceso: seis en la Región Sureste, dos en la Región Centro y dos en La Laguna. El secretario de Economía estatal, Luis Olivares, señaló que buena parte de las firmas trasladará operaciones desde otros continentes, especialmente Asia, hacia México para responder al nuevo entorno arancelario. La mayoría corresponde a proveedores de la industria automotriz, aunque los montos y empleos aún no han sido formalizados.

La reconfiguración comercial abre una nueva ventana
En lo que va del año, el estado ha recibido 35 proyectos por 60 mil millones de pesos, con una expectativa de 25 mil empleos. De concretarse los anuncios pendientes, la actual administración superaría 200 proyectos de inversión, por un acumulado cercano a 180 mil millones de pesos y hasta 89 mil plazas laborales. El dato relevante no es sólo el volumen: Coahuila está captando decisiones de relocalización que antes se resolvían fuera de Norteamérica, una ventaja que depende de sostener infraestructura, certidumbre y capacidad de proveeduría local.
Olivares anticipó además posibles expansiones de empresas ya instaladas durante el último cuatrimestre, lo que reforzaría la concentración industrial de la Región Sureste. Ese dinamismo ofrece escala a las cadenas productivas, pero también eleva la exigencia sobre disponibilidad de talento, energía, agua y suelo industrial. La llegada de nuevos proveedores puede consolidar el ecosistema automotriz, siempre que los proyectos se traduzcan en encadenamientos locales y no sólo en operaciones de ensamblaje o logística.
En paralelo, ProCoahuila estima que en uno o dos meses podría anunciarse la primera empresa vinculada con semiconductores en el estado, dedicada a servicios de empaque. Dos compañías asiáticas han explorado la entidad; una mantiene negociaciones desde hace seis meses y otra visitó recientemente las regiones Sureste y Centro. Aunque la inversión permanece confidencial, un proyecto de este tipo ampliaría la apuesta estatal hacia una fase especializada de la cadena tecnológica y reduciría su dependencia sectorial.
