La Municipalidad de Colón desmintió que haya presentado una denuncia vinculada con la instalación de la planta de e-combustibles de HIF Global en Paysandú, luego de que el Gobierno uruguayo señalara que el presidente Yamandú Orsi se había referido a una acción impulsada por la viceintendenta María Dalleves. El municipio afirmó que esa presentación “jamás existió” y que nadie promovió formalmente una demanda ante la Justicia.

La aclaración municipal se produjo después de que Orsi dijera que Argentina había retirado una demanda penal contra Uruguay por el proyecto. Esa versión fue cuestionada por la fiscal federal Josefina Minatta, quien inició una investigación de oficio, y por el diputado entrerriano Guillermo Michel, demandante en una causa civil por daño.
En su comunicado, el Municipio de Colón sostuvo que desconoce “a qué denuncia se refiere el Presidente de Uruguay”. Añadió que el gobierno local no efectuó “una denuncia penal, ni de otro tipo” y remarcó que no existe una demanda formal presentada por la comuna.
La administración colonense explicó que, a comienzos de año, realizó distintas gestiones para acceder al expediente uruguayo sobre la eventual instalación de la planta frente a sus costas. Entre esas actuaciones figuró una solicitud de comunicación al Comité de Escazú, para pedir que Uruguay otorgara intervención al municipio en el procedimiento.
Según la Municipalidad, posteriormente el Gobierno uruguayo respondió y le concedió participación, por lo que la instancia ante el Comité de Escazú dejó de ser necesaria. El municipio comunicó esa situación al organismo y afirmó que mantuvo desde el inicio la decisión de recurrir a los canales diplomáticos para abordar el conflicto.
Un proyecto de USD 5.400 millones
HIF Global proyecta producir combustibles sintéticos mediante dióxido de carbono procedente de cadenas de biomasa e hidrógeno verde generado con energías renovables. La inversión estimada asciende a USD 5.400 millones y el emprendimiento prevé unos 3.000 empleos directos, según los datos difundidos sobre la iniciativa.
El emplazamiento inicial estaba previsto a cinco kilómetros al norte de Paysandú, frente al principal balneario de Colón. Desde las ciudades argentinas ubicadas sobre el río Uruguay surgieron objeciones por un posible impacto visual sobre el turismo y por eventuales efectos sobre el curso de agua y la biodiversidad.
El proyecto fue objeto de gestiones para relocalizar la planta en otro sitio, con el objetivo de reducir esos impactos. Mientras esa modificación no quede confirmada, la causa penal impulsada por Minatta y la demanda civil presentada por Michel continuarán su trámite, según adelantaron ambos.
