Desde el 1 de julio de 2026, el recargo por trabajar domingos y festivos en Colombia pasó del 80% al 90%. El cambio beneficia directamente a cerca de 962.000 trabajadores, sobre todo en turismo, gastronomía y transporte, donde el trabajo en días de descanso es habitual. El Ministerio de Trabajo calcula que el ajuste forma parte de una ruta gradual que llegará al 100% en julio de 2027.

Con el salario mínimo de 1.750.000 pesos, una hora ordinaria vale 7.292 pesos. El recargo del 90% añade 6.563 pesos, por lo que la hora en día de descanso obligatorio asciende a 13.855 pesos. El viceministro Iván Jaramillo aclaró que la aplicación es automática y no requiere trámites adicionales por parte de los empleadores.
Impacto en la estructura de costos
El recargo se suma a las horas extras cuando el trabajo excede la jornada ordinaria. En sectores de operación continua como vigilancia, logística y BPO 24/7, las empresas deben revisar turnos y redistribuir personal para contener el aumento de costos. La norma amplía la cobertura al referirse ahora a “día de descanso obligatorio”, no solo al domingo, y mantiene la distinción entre trabajo ocasional y habitual.
Reducción de jornada a 42 horas
Quince días después, el 15 de julio, la jornada máxima semanal baja de 44 a 42 horas sin reducción salarial. Esta medida, parte de la Ley 2101 de 2021, obliga a las compañías a reorganizar horarios respetando también el límite diario de ocho horas. El proceso gradual iniciado en 2022 ha reducido las horas mensuales incluidas en el sueldo de 208 a 182, lo que añade presión sobre la productividad y la planificación operativa.
Aunque el esquema escalonado busca facilitar la transición, los sectores con mayor presencia de turnos nocturnos y fines de semana enfrentan un aumento directo en sus costos laborales. La combinación de recargos más altos y menos horas ordinarias redefine las reglas de competencia en servicios esenciales.
