Los trabajos de instalación de la red eléctrica en la colonia México de San Luis Río Colorado comenzaron el pasado jueves, poniendo fin a casi una década de espera para las familias que habitan el asentamiento desde su fundación en 2018. Esta acción representa el primer avance concreto después de múltiples protestas y gestiones ante las autoridades estatales y municipales.

La obra cuenta con financiamiento estatal y tiene una duración estimada de cuatro meses. Durante este periodo se colocarán postes, transformadores y cableado necesario para suministrar energía de manera formal a las viviendas ubicadas en el polígono delimitado por las avenidas Tabasco A, Tabasco B, Lázaro Cárdenas A y Torreón C, entre las calles 45 y 47.
Componentes técnicos de la red
El proyecto contempla la colocación de 29 postes de concreto, 25 transformadores de 75 KVA y mil 825 metros lineales de infraestructura eléctrica. Estos elementos permitirán que las familias accedan por primera vez a un servicio regulado, eliminando la dependencia de sistemas improvisados o la ausencia total de energía que caracterizó al asentamiento durante sus primeros años.
Gestiones que precedieron la obra
El impulso definitivo surgió tras una reunión sostenida en enero entre vecinos y el gobernador Alfonso Durazo Montaño. En ese encuentro se expuso nuevamente la falta de servicio eléctrico y se activó la intervención de la activista Petra Santos junto con el Consejo Estatal de Concertación para la Obra Pública. Esta cadena de gestiones transformó una demanda histórica en un compromiso presupuestal concreto.
Las protestas previas, realizadas de forma constante desde la creación de la colonia, habían logrado visibilidad mediática y atención de diferentes instancias, aunque sin resultados operativos hasta ahora. El cambio de enfoque hacia una coordinación entre actores estatales y comunitarios marcó la diferencia en esta ocasión.
Persistencia de demandas en sectores cercanos
El avance en la colonia México contrasta con la situación del asentamiento conocido como Los Reubicados. Hace aproximadamente un año, sus habitantes fueron trasladados a un nuevo espacio que carece igualmente de red eléctrica. Desde entonces mantienen gestiones y manifestaciones para obtener recursos estatales que extiendan la infraestructura hasta esa zona.
La experiencia de la colonia México podría establecer un precedente administrativo para atender solicitudes similares en otros puntos de la ciudad. Sin embargo, la asignación de recursos sigue dependiendo de prioridades presupuestales y de la capacidad de negociación de cada comunidad.
Implicaciones para el desarrollo urbano
El acceso formal a la electricidad modifica las condiciones de vida de los residentes al permitir el uso de electrodomésticos, iluminación adecuada y la posibilidad de desarrollar actividades económicas dentro de las viviendas. Al mismo tiempo, la regularización del servicio facilita futuras gestiones para otros servicios básicos como agua potable o pavimentación.
Este caso ilustra cómo la combinación de presión social sostenida y articulación institucional puede traducirse en obras de infraestructura en asentamientos irregulares. El seguimiento de los trabajos durante los próximos meses permitirá evaluar si el modelo aplicado aquí se replica en otras colonias con demandas pendientes.
