El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, afirmó que Colombia ya no puede reversar el contrato para adquirir 17 aviones Gripen E/F destinados a la Fuerza Aeroespacial Colombiana. La declaración responde al anuncio del gobierno electo de Abelardo de la Espriella, que revisará los principales contratos militares durante el empalme.
El debate pasa del contrato a la financiación
Según Sánchez, la firma del acuerdo y la aprobación de vigencias futuras crearon una obligación jurídica para el Estado, independientemente de qué administración esté en el poder. Colombia ya pagó 5.000 millones de pesos este año y deberá cubrir los compromisos restantes conforme avance la ejecución.

El principal pendiente es completar un documento Conpes para estructurar un crédito cercano a 16,5 billones de pesos, con el que se financiaría la operación hasta 2032. Al 30 de junio, el trámite registraba un avance del 70% y permanecía en revisión jurídica del Departamento Nacional de Planeación. Después deberá pasar por el Conpes y obtener autorización del Congreso.
Defensa busca un empréstito internacional para conseguir mejores condiciones que las ofrecidas por entidades nacionales. El riesgo inmediato está en los tiempos legislativos: un retraso podría afectar la planeación financiera de esta capacidad estratégica y complicar el cumplimiento de los pagos a Saab, fabricante sueco de las aeronaves.
El ministro designado, general retirado Jorge Eduardo Mora López, confirmó que el expediente será examinado durante la transición, pero los documentos de empalme indican que la discusión se concentra en cómo financiar el contrato, no en cancelarlo. Sánchez también rechazó irregularidades y sostuvo que la Contraloría avaló el procedimiento. El acuerdo, firmado el 14 de noviembre de 2025, incluye aviones, radares, sensores, guerra electrónica, armamento, simuladores, entrenamiento y soporte logístico.
