Confianza negativa frena crecimiento

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado advirtió que los niveles negativos de confianza empresarial y del consumidor continúan limitando el avance sostenido de la economía mexicana. Según el organismo, aunque se observan mejoras marginales en algunos indicadores, el entorno de cautela persiste y reduce el impulso necesario para una recuperación más robusta.

Señales mixtas en la actividad productiva

Durante el primer trimestre del año la economía mexicana registró una contracción trimestral de 0.6 por ciento y un crecimiento anual de apenas 0.4 por ciento. El CEESP destacó que estas cifras reflejan debilidad estructural que aún no muestra signos claros de reversión en los meses siguientes. Al inicio del segundo trimestre se produjo un repunte mensual de 1.2 por ciento en el Indicador Global de la Actividad Económica, el mayor desde marzo de 2021, que elevó la variación anual a 2.2 por ciento. Sin embargo, el organismo precisó que este dato aislado no modifica la tendencia general de precaución entre inversionistas y hogares.

Confianza negativa frena crecimiento

Factores internos que sostienen la incertidumbre

El análisis del CEESP subraya que la inseguridad y el debilitamiento del estado de derecho siguen generando un clima de reserva entre los agentes económicos. Estas variables internas reducen la disposición a realizar proyectos de mediano y largo plazo, lo que se traduce en una inversión contenida. La inversión fija bruta logró en abril su primer avance anual en diecinueve meses, con un incremento de 5.1 por ciento, pero el organismo considera que este repunte aún es insuficiente para compensar la trayectoria previa de contracciones.

Revisión anual del TMEC y su impacto

La decisión de Estados Unidos de realizar revisiones anuales del tratado comercial en lugar de periodos plurianuales añade otra capa de incertidumbre. El CEESP señaló que esta periodicidad puede afectar las decisiones de localización de cadenas productivas y limitar compromisos de capital que requieren mayor previsibilidad regulatoria. La combinación de factores domésticos e internacionales mantiene a los indicadores de confianza por debajo del umbral positivo, lo que reduce la probabilidad de un ciclo expansivo más dinámico.

Comportamiento sectorial y expectativas

La producción industrial también mostró en abril un alza mensual de 0.8 por ciento y anual de 2.1 por ciento, después de cifras negativas en marzo. El CEESP explicó que parte de estos resultados responde a un efecto estadístico derivado de una base de comparación reducida. Las expectativas de crecimiento elaboradas por especialistas continúan ajustándose a la baja, en línea con la persistencia de niveles negativos en la confianza de consumidores y empresas. El organismo estimó que en los próximos meses podrían observarse señales de moderación que mantendrían o profundizarían estos ajustes.

El balance presentado por el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial indica que un solo mes de datos positivos no basta para revertir la percepción de riesgo que prevalece entre los agentes económicos. La recuperación de la inversión y la actividad industrial requiere condiciones de mayor certidumbre tanto en el plano interno como en el frente comercial con el principal socio de México.

Artículos relacionados

Últimos artículos