Los precios del petróleo cerraron julio con un alza mensual del 24 por ciento, el mayor avance desde marzo, impulsados por el conflicto entre Estados Unidos e Irán que ha reducido drásticamente el tránsito por el estrecho de Ormuz. Informes sobre buques cisterna que debieron desviarse alertaron a los operadores sobre posibles interrupciones en una ruta que mueve cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural.

El Brent del Mar del Norte subió 1.01 dólares hasta 90.04 dólares por barril, mientras que el WTI ganó 1.28 dólares y alcanzó 84.87 dólares. Los ataques recientes han eliminado cualquier pausa temporal en los combates y la milicia hutí ha añadido presión al bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, creando un segundo cuello de botella marítimo.
Prima de riesgo sostenida
La combinación de dos puntos estratégicos bajo tensión mantiene una prima geopolítica elevada, reforzada además por las reservas estadounidenses en mínimos de varios años. Este escenario sugiere que los precios podrían permanecer volátiles mientras persistan las interrupciones simultáneas en rutas críticas de transporte.
