El mercado turístico de Costa Rica cerrará 2026 con un valor de 393.44 millones de dólares y llegará a 562.03 millones en 2031, según el análisis de Mordor Intelligence. Esta proyección implica una tasa de crecimiento anual compuesto del 7.4 por ciento en un periodo en que el país prioriza el gasto por visitante por encima del volumen total de llegadas.
El segmento de reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones avanzará a un ritmo del 13.2 por ciento anual, superando el promedio general. Los viajes nacionales crecerán un 9.75 por ciento cada año, mientras que el turismo de ocio mantendrá su peso dominante con el 78.3 por ciento del total.
Proyecciones y segmentos de mayor dinamismo
La estimación de Mordor Intelligence sitúa el cierre de 2026 en 393.44 millones de dólares. A partir de ese punto, el mercado avanzará hasta los 562.03 millones en 2031. El crecimiento medio anual del 7.4 por ciento refleja una estrategia deliberada orientada a elevar el desembolso medio por llegada en lugar de aumentar el número de turistas.
El segmento MICE destaca por su ritmo superior. Con una expansión proyectada del 13.2 por ciento anual, este rubro gana relevancia en un destino que busca atraer eventos corporativos de mayor valor económico. Los viajes domésticos, por su parte, muestran un dinamismo relativo mayor al promedio, con una tasa del 9.75 por ciento anual que podría modificar la distribución estacional del gasto.
Oferta de alto nivel en la costa del Pacífico
La apertura de Papagayo Park en diciembre de 2025 ilustra la dirección que toma la oferta premium. El complejo de 566 hectáreas integra los hoteles Four Seasons, Andaz y Ritz-Carlton Reserve en un centro con instalaciones deportivas, espacios artísticos y zonas gastronómicas. El Four Seasons Peninsula Papagayo, que mantiene la distinción Forbes de cinco estrellas por décimo año consecutivo, amplió su programa de bienestar para 2026 incorporando especialistas en longevidad y biorretroalimentación.
La alianza de Nayara Resorts con One Ocean Planet, formalizada en enero de 2026, añade un componente de restauración marina que vincula conservación con experiencia del huésped. Operadores en Osa y Nicoya combinan infraestructura de lujo con protección ambiental para diferenciarse de competidores del Caribe y del Pacífico latinoamericano.

Restricciones que moderan el ritmo de expansión
Mordor Intelligence identifica cuatro limitaciones que restan entre 0.3 y 0.9 puntos porcentuales a la tasa de crecimiento proyectada. La más inmediata es la inflación de la tarifa media diaria en Guanacaste durante temporada alta, que supera a la de destinos regionales y afecta la competitividad de la oferta intermedia, con un impacto estimado de -0.9 por ciento sobre el CAGR.
La escasez de franjas horarias en los aeropuertos Juan Santamaría y Guanacaste representa una pérdida adicional de -0.8 por ciento, con efectos notables para la aviación privada y grupos de incentivos. Las propuestas de impuestos ecológicos sobre áreas protegidas podrían restar otro -0.5 por ciento si no equilibran recaudación y accesibilidad. La limitación de calado en puertos de cruceros de Limón y Puntarenas tiene un impacto menor de -0.3 por ciento, aunque sus efectos se extenderán por un horizonte superior a cuatro años.
Peso creciente del turismo doméstico
Con apenas el 18.9 por ciento del mercado en 2025, el turismo nacional parece marginal. Sin embargo, su tasa de crecimiento del 9.75 por ciento anual hasta 2031 lo convierte en el segmento de mayor dinamismo relativo. Los viajes de fin de semana a parques nacionales y bosques nubosos cubren los periodos entre semana que antes dependían exclusivamente de visitantes internacionales de larga distancia.
El modelo de nómadas digitales regulado por la Ley 10008 prolonga las estancias y distribuye el gasto en comunidades que históricamente recibían menor beneficio del turismo de resort. Lugares como Monteverde y los Llanos del Norte atraen a viajeros que valoran el acceso a la biodiversidad y generan ocupación más estable entre semana, resultado más rentable para negocios locales que picos de fin de semana seguidos de días vacíos.
Estrategia de promoción y riesgo territorial
El Instituto Costarricense de Turismo enfoca su promoción en Norteamérica hacia viajeros que priorizan naturaleza, bienestar y experiencias auténticas. El objetivo es elevar el gasto por llegada y reducir la presión sobre infraestructura básica, lo que permite mantener tarifas premium. La coordinación con socios regionales para circuitos multinacionales busca mitigar la estacionalidad al distribuir el gasto entre varios destinos.
El riesgo principal radica en la concentración geográfica. Mientras Guanacaste y el Pacífico Central consolidan la oferta de alto nivel, las costas del Caribe y del Pacífico Sur quedan rezagadas por limitaciones portuarias. La planificación entre autoridades de conservación y socios privados definirá si esas regiones se integran al crecimiento o si la brecha territorial se amplía hacia 2031.
