Crisis en Medio Oriente eleva el petróleo más de 9%

Los precios del petróleo experimentaron un repunte superior al 9 por ciento el pasado lunes 13 de julio, impulsados por el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán y las nuevas restricciones impuestas sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz. El anuncio del presidente Donald Trump de restablecer el bloqueo a buques iraníes y exigir un pago equivalente al 20 por ciento del valor de la carga transportada generó incertidumbre inmediata sobre la estabilidad del suministro global de crudo.

Restricciones en Ormuz y su efecto inmediato

La decisión de aplicar un peaje del 20 por ciento sobre los cargamentos que cruzan el estrecho representa un cambio significativo en la política estadounidense hacia Irán. Esta medida afecta directamente a los superpetroleros que transportan volúmenes considerables de crudo, con un costo aproximado de 30 millones de dólares por travesía. Aunque Washington mantiene que la vía marítima permanece abierta, los analistas señalan que el incremento del riesgo percibido ya ha reducido el número de tránsitos registrados durante la jornada.

La Mezcla Mexicana registró un aumento del 9.33 por ciento hasta alcanzar los 73 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate avanzó 9.42 por ciento hasta 78.14 dólares y el Brent subió 9.25 por ciento hasta 83.04 dólares. Tras el cierre de mercados, ambas referencias continuaron su tendencia alcista, con el Brent alcanzando 84.6 dólares y el WTI situándose en 79.55 dólares.

Perspectivas de analistas sobre la oferta

Estrategas de ING observaron que las declaraciones oficiales sobre la apertura del estrecho resultan insuficientes para calmar las preocupaciones de los operadores marítimos cuando el riesgo de incidentes se mantiene elevado. Esta percepción se refleja en la reducción drástica del flujo de buques observada el lunes. Por su parte, Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero Bx+, señaló que las distorsiones en la oferta derivadas de las tensiones geopolíticas se convertirán en el principal determinante de los precios en el corto plazo.

Crisis en Medio Oriente eleva el petróleo más de 9%

Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia LATAM, anticipa que los precios se mantendrán elevados y que la volatilidad caracterizará los próximos movimientos. Según su análisis, no se espera un alza continua sino episodios de fuertes incrementos seguidos de correcciones parciales, un patrón habitual cuando las interrupciones de suministro se combinan con factores especulativos.

Reacción en los mercados financieros

El incremento en los precios energéticos condicionó el comportamiento de los activos de riesgo. En Wall Street, el Nasdaq descendió 1.55 por ciento, el S&P 500 retrocedió 0.79 por ciento y el Dow Jones registró una baja de 0.26 por ciento. En México, el S&P/BMV IPC y el FTSE-BIVA cerraron ambos con caídas cercanas al 0.80 por ciento.

Enrique Covarrubias, economista en jefe de Actinver, explicó que la combinación de tensiones geopolíticas, expectativas inflacionarias y el inicio de la temporada de reportes corporativos definirá el apetito por riesgo en los próximos días. Esta cautela se manifiesta en la preferencia de los inversionistas por activos considerados más seguros ante la posibilidad de que las presiones sobre los energéticos se prolonguen.

Impacto en el tipo de cambio mexicano

El peso mexicano registró una depreciación de 0.26 por ciento, situándose en 17.5240 pesos por dólar según datos del Banco de México. Analistas de Banco Base indicaron que el mercado ya incorpora la probabilidad de que la Reserva Federal eleve su tasa de interés en 25 puntos base el próximo 16 de septiembre y otro incremento similar en marzo de 2027.

Las presiones alcistas sobre los precios de los energéticos elevan el riesgo de inflación global a través de efectos de primer orden, principalmente por el encarecimiento de combustibles y el aumento de costos de transporte y producción. Esta dinámica podría influir en las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales durante los próximos trimestres.

El escenario actual contrasta con las semanas previas, cuando las expectativas de un acuerdo de paz y los anuncios de incrementos en la producción por parte de la OPEP y sus aliados habían acercado los precios a niveles observados antes del conflicto. El restablecimiento de tensiones ha revertido esa tendencia en un lapso muy breve.

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