Los precios del petróleo registraron bajas este lunes tras el acuerdo de la OPEP+ para elevar sus objetivos de producción en 188 mil barriles diarios a partir de agosto. El Brent retrocedió 23 centavos hasta 71.89 dólares por barril, mientras el WTI perdió 20 centavos y se ubicó en 68.49 dólares. La decisión coincide con la recuperación de exportaciones desde el golfo Pérsico, que superaron los 10 millones de barriles diarios en junio.

El aumento de oferta anunciado se mantiene en gran medida limitado por los efectos de la guerra, que mantiene el estrecho de Ormuz parcialmente cerrado al tránsito de petroleros de Arabia Saudita, Kuwait e Irak. Las exportaciones crecieron más de tres millones de barriles respecto a mayo, aunque aún se encuentran 40% por debajo de los niveles previos al conflicto. Analistas señalan que los volúmenes ya liberados presionan a la baja un mercado que opera en tendencia bajista.
El efecto inmediato es una oferta adicional en el mar que reduce las expectativas de recuperación rápida de precios. Al mismo tiempo, niveles más bajos del crudo tienden a estimular la demanda global a mediano plazo, lo que podría absorber parte del incremento de producción una vez que las restricciones logísticas se normalicen. Los operadores continúan atentos a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el tráfico marítimo en la región.
