Cuba prioriza reformas en comercio exterior

El Gobierno de Cuba otorgó este viernes una relevancia especial a las disposiciones sobre comercio exterior e inversión extranjera incluidas en el paquete de 176 reformas económicas y sociales aprobado recientemente. Las medidas buscan atraer capital foráneo en un momento de contracción económica prolongada.

Los viceministros del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Carlos Jorge Méndez y Déborah Rivas Saavedra, detallaron en la televisión estatal los alcances de estas disposiciones. Méndez subrayó que las transformaciones son profundas y no representan un retroceso al capitalismo, sino un esfuerzo por movilizar activos nacionales para generar divisas.

Ampliación del papel del capital privado

Entre las novedades destacadas figura la autorización para que el capital privado y extranjero participe en empresas privadas y cooperativas. Los actores privados podrán realizar comercio internacional de forma directa y los inversionistas tendrán la posibilidad de contratar personal sin la intermediación obligatoria de una empresa empleadora estatal.

Además, los negocios asociados al capital extranjero podrán abrir cuentas bancarias en el exterior. Los inversionistas dispondrán de sus ingresos en divisas y accederán al mercado cambiario. Estas facilidades pretenden reducir fricciones operativas que históricamente han limitado el flujo de recursos hacia la isla.

Simplificación de trámites y plazos más extensos

Los procedimientos para aprobar inversión extranjera directa se simplificarán con menor documentación y mayor agilidad. También se contempla la participación de capital foráneo en la conservación del patrimonio inmobiliario en zonas como La Habana Vieja. Los derechos de superficie podrán extenderse hasta 99 años y los de usufructo por más de 50 años.

En días recientes ya se autorizaron negocios para la importación de combustibles, así como proyectos en los sectores azucarero y bancario-financiero, siempre que respondan a intereses estratégicos cubanos. Méndez señaló que existe disposición para abrir las puertas a operaciones que generen valor para el país.

Contexto económico y alcance de las reformas

El paquete de 176 medidas fue aprobado en junio con el objetivo de flexibilizar el modelo económico, ampliar el rol del sector privado y facilitar nuevas vías de inversión extranjera. La economía cubana acumuló una contracción del 15 % entre 2020 y 2025 debido a la pandemia, el endurecimiento de sanciones estadounidenses y decisiones internas en materia monetaria.

Desde enero se sumó la política de máxima presión de Estados Unidos, que incluye un cerco petrolero y sanciones secundarias sobre entidades extranjeras. En este escenario, las reformas buscan crear condiciones más atractivas para el capital externo sin alterar el marco político vigente.

Perspectivas para exportaciones y actores locales

La viceministra Déborah Rivas destacó que las medidas favorecerán el fomento de exportaciones de bienes y servicios profesionales, un requisito para generar ingresos en el modelo económico cubano. Todos los actores con capacidad productiva podrán exportar directamente y los proveedores locales participarán en la comercialización de productos del comercio exterior.

Rivas precisó que se están definiendo lineamientos para un proceso ágil y orgánico que establezca el clima necesario para los negocios. Las reformas se presentan como una oportunidad para la empresa estatal, cooperativas, territorios, sector privado nacional y cubanos residentes en el exterior.

El enfoque en comercio exterior refleja la urgencia de diversificar fuentes de divisas ante restricciones externas persistentes. La combinación de plazos contractuales más largos, simplificación administrativa y apertura a capital privado configura un marco que, de implementarse de manera consistente, podría modificar gradualmente el perfil de la inversión en la isla.

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