Cuántos dólares podrían comprar los argentinos en 2026

Los argentinos compraron en junio USD 2.015 millones netos en billetes y divisas sin fines específicos, según el Banco Central de la República Argentina (BCRA). La cifra superó el saldo de mayo y confirmó una dinámica sostenida desde comienzos de año, con alrededor de 1,5 millones de compradores mensuales. Con ese ritmo, economistas cercanos al Gobierno y consultores privados proyectan que las adquisiciones podrían alcanzar unos USD 30.000 millones durante 2026, por debajo de los USD 40.000 millones registrados el año pasado.

El dato de junio surge del informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario publicado por el Central. Cerca de 1,5 millones de personas realizaron compras brutas por USD 2.443 millones, mientras que aproximadamente 715.000 individuos vendieron divisas por USD 428 millones. La diferencia entre ambas operaciones determinó el resultado neto mensual de USD 2.015 millones.

Una demanda estable desde el inicio del año

La comparación con mayo muestra un incremento de casi USD 200 millones en el saldo neto. Durante ese mes, unas 1,4 millones de personas compraron USD 2.260 millones y alrededor de 730.000 vendedores liquidaron USD 456 millones, con un resultado neto de USD 1.804 millones.

El comportamiento de ambos meses refuerza la idea de una demanda relativamente estable, más que de un salto aislado. Las compras se mantuvieron cerca de los USD 2.000 millones mensuales y el número de participantes se consolidó en torno al millón y medio. En el primer semestre, las adquisiciones brutas superaron los USD 14.000 millones, aunque ese volumen no equivale automáticamente a dólares retirados de la economía o guardados fuera del sistema financiero.

El propio BCRA estimó que, de los aproximadamente USD 2.000 millones de salida neta registrados en junio, unos USD 800 millones permanecieron depositados en bancos locales. Otros USD 500 millones incrementaron la posición de activos externos, mientras que cerca de USD 700 millones fueron entregados a entidades financieras para cubrir consumos en el exterior y otros servicios corrientes pagados con tarjetas.

Esta distribución resulta relevante para evaluar el impacto cambiario. La compra de billetes por parte de particulares puede reflejar ahorro, pero también el pago posterior de gastos, la utilización de cuentas bancarias o la recomposición de carteras. Por eso, el monto bruto de adquisiciones ofrece una medida de la demanda, mientras que el efecto sobre las reservas, la liquidez y el mercado de cambios depende de qué proporción queda efectivamente atesorada.

Las proyecciones para el segundo semestre

La consultora LCG consideró que, hasta el momento, el impacto neto de las operaciones es acotado debido a que una parte significativa de los fondos permanece dentro del sistema financiero. La firma señaló que será necesario seguir la evolución de una variable que muestra compras sostenidas por parte de aproximadamente 1,5 millones de personas al mes, sin cambios bruscos desde enero.

En una exposición reciente, Ricardo Arriazu, uno de los economistas escuchados por el presidente Javier Milei, planteó que la cuestión central no es únicamente cuánto compran los argentinos, sino cómo ingresan esos dólares a la economía y cuál es su destino. Recordó que en 2025 las compras alcanzaron los USD 40.000 millones y tomó como referencia un escenario de USD 2.500 millones mensuales en 2026, equivalente a USD 30.000 millones en el año.

La estimación de Arriazu es un supuesto de ritmo mensual y no una proyección oficial del BCRA. Su importancia radica en el efecto que tendría sobre la economía: si los dólares se destinan principalmente al ahorro, aumentaría la demanda de activos externos; si se utilizan para consumos, pagos o depósitos bancarios, el impacto sobre la salida permanente de capitales sería diferente.

Alejandro Giacoia, economista de EconViews, prevé un nivel menor para los meses que restan de 2026, de entre USD 1.500 millones y USD 2.000 millones mensuales. Si esa previsión se mantuviera durante el segundo semestre, las compras adicionales se ubicarían aproximadamente entre USD 9.000 millones y USD 12.000 millones. El resultado anual dependerá, entre otros factores, de la evolución de los ingresos, las tasas de interés, la inflación y la brecha entre el peso y las distintas alternativas de ahorro.

Elecciones y respaldo oficial

La evolución de la dolarización de carteras también es observada en relación con las elecciones presidenciales previstas para el próximo año. El antecedente de las elecciones legislativas de 2025, cuando se produjo una fuerte búsqueda de cobertura en dólares, alimenta la expectativa de que la demanda pueda acelerarse si aumentan la incertidumbre política o la percepción de riesgo cambiario.

El Gobierno, sin embargo, no considera que una mayor compra de dólares constituya por sí misma una amenaza inmediata. Milei afirmó que el país contará con un respaldo de entre USD 60.000 millones y USD 70.000 millones para enfrentar eventuales tensiones. Según explicó, el BCRA acumuló USD 14.000 millones en lo que va del año y apunta a alcanzar USD 20.000 millones en diciembre.

A esa cifra, el mandatario sumó un swap con Estados Unidos por USD 20.000 millones y el acuerdo de intercambio de monedas con China. El marco vigente de este último vence esta semana y, de acuerdo con el presidente del BCRA, Santiago Bausili, se busca renovarlo por tres años, hasta agosto de 2029.

La capacidad de ese respaldo para contener una eventual presión cambiaria dependerá de su disponibilidad efectiva, de las condiciones de utilización y de la confianza de los ahorristas. Mientras las compras mensuales se mantengan en torno de los niveles actuales, el mercado parece absorberlas sin una alteración equivalente en la cantidad de personas involucradas. El principal desafío será determinar si esa estabilidad continúa durante el segundo semestre o si las decisiones vinculadas al ciclo electoral modifican la intensidad y el destino del ahorro en dólares.

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