Entre octubre de 2024 y agosto de 2026, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) inmovilizó 24 mil 622 cuentas bancarias por un monto global involucrado de 8 mil 670 millones de pesos y agregó a 2 mil 395 personas a la Lista de Personas Bloqueadas. Las cifras, difundidas el viernes durante la conferencia mañanera, exponen el volumen de las operaciones financieras que el gobierno busca frenar mediante el rastreo de recursos de procedencia ilícita y la coordinación con el sistema financiero.
Del total de cuentas inmovilizadas en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, 7 mil 861, equivalentes a 31.9%, corresponden a integrantes o redes de organizaciones criminales de mayor incidencia. Otras mil 443 cuentas, 5.9% del total, están vinculadas con investigaciones por extorsión. La información presentada no detalla el desenlace judicial de cada caso, pero identifica la concentración de acciones contra estructuras financieras relacionadas con delitos de alto impacto.

El periodo de octubre de 2024 a agosto de 2026
La Ciudad de México encabeza la lista de entidades con más cuentas inmovilizadas, con 2 mil 300. Le siguen Jalisco, con mil 185; Nuevo León, con 955; Sinaloa, con 723, y Baja California, con 356. El desglose territorial acompaña una estrategia que, según la UIF, busca convertir los reportes y movimientos financieros en medidas de prevención e inteligencia operativa contra las redes económicas de organizaciones criminales.
Durante este periodo, la UIF reforzó su participación en el Gabinete de Seguridad. Su titular, Omar Reyes Colmenares, ha señalado que la coordinación permanente permite priorizar estructuras criminales y casos estratégicos junto con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Agencia de Investigación Criminal y el Centro Nacional de Inteligencia, además de las entidades federativas.
La coordinación financiera toma mayor peso
La unidad también encabeza la Mesa de Prevención de Lavado de Dinero con las dependencias del Gabinete de Seguridad. En paralelo, incrementó el intercambio de información con instituciones financieras y con la Asociación de Bancos de México, con el objetivo de detectar operaciones sospechosas de manera oportuna y evitar que los recursos circulen dentro del sistema bancario.
En el plano internacional, la UIF ha reforzado los canales de inteligencia a través del Grupo Egmont y mantiene coordinación con la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, conocida como OFAC, y con la Red de Control de Delitos Financieros, FinCEN. Ambas dependencias estadounidenses intervienen en asuntos de lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y sanciones económicas.
La llegada de Reyes Colmenares a la UIF marcó un cambio de perfil en la conducción de la entidad, de acuerdo con la valoración expuesta en la información original: ha ganado peso el trabajo técnico y la divulgación de datos que durante largo tiempo permanecieron reservados. El funcionario cuenta con más de dos décadas de experiencia en áreas de seguridad, inteligencia, investigación del delito, sistema penitenciario, delincuencia organizada e intercambio internacional.
La administración también reporta avances en la actualización de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, su reglamento y las reglas de carácter general. El objetivo declarado es fortalecer las herramientas con las que la UIF identifica, sigue e inmoviliza bienes, como parte de la estrategia de seguridad encabezada por el gabinete federal.
