La Agencia Nacional de Aduanas de México incautó 60,000 cajetillas de cigarros en la aduana del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles tras recibir información en tiempo real de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. El cargamento, declarado como “data cable” en la guía aérea, procedía de Bangkok y pesaba 1,571 kilogramos.

El hallazgo de 75 cajas de cartón activó el protocolo del memorándum de entendimiento entre ambos países. La empresa titular de la marca presentó la querella correspondiente, iniciando el procedimiento por violación a la propiedad intelectual. Esta acción demuestra que el intercambio oportuno de datos reduce el margen de error en la detección de mercancía ilícita y refuerza la protección de ingresos fiscales y de marcas registradas.
La operación forma parte de una estrategia más amplia de gestión de riesgo en puntos estratégicos de entrada. Aunque no se reveló el destino final de los cigarros ni la marca involucrada, el caso confirma que la cooperación bilateral produce resultados concretos sin requerir recursos adicionales de inspección física masiva.
