La refinería Deer Park, propiedad de Pemex en Texas, generó 287 mil barriles diarios de combustibles de alto valor en el primer trimestre de 2026. Con solo 960 empleados propios, multiplicó la producción individual de cada uno de los siete complejos ubicados en México, que en conjunto emplean 21 mil 952 trabajadores y alcanzaron un promedio inferior a 50 mil barriles por instalación.
La capacidad utilizada en Deer Park llegó al 84 por ciento, mientras que el sistema mexicano operó al 37 por ciento. Tula ocupó el segundo lugar con 170 mil barriles y 3 mil 439 empleados, seguida por Dos Bocas con 146 mil barriles.

La diferencia no se explica solo por tecnología. Los analistas señalan que la estructura sindical mexicana, acumulada durante décadas, y los objetivos políticos por encima de los económicos elevan costos y reducen flexibilidad operativa. Pemex reconoció que Deer Park recurre a más de mil 200 contratistas permanentes, modelo que no ha replicado en territorio nacional.
Durante el mismo periodo, Deer Park registró una utilidad de 9 mil 665 millones de pesos que compensaron parte de las pérdidas de 46 mil millones reportadas por la empresa en su conjunto. Los proyectos de coquizadoras y rehabilitaciones planeados para elevar la producción de alto valor enfrentan el mismo desafío estructural que limita la rentabilidad actual.
