La Secretaría de la Defensa Nacional abrió una convocatoria de reclutamiento dirigida a mujeres y hombres civiles que busquen incorporarse a la Dirección General de Fábricas de Vestuario y Equipo, con un sueldo mensual neto de 19 mil 60.77 pesos y un paquete de prestaciones que supera lo habitual en ofertas de este nivel educativo. La vacante se presenta como una opción laboral formal para personas con estudios mínimos de secundaria, en un contexto donde ese requisito amplía el universo de aspirantes, pero también exige cumplir filtros físicos, documentales y administrativos precisos.
La publicación de la convocatoria, difundida este 16 de agosto de 2026, coloca la oferta en un segmento poco común dentro del mercado laboral formal: empleo con prestaciones de corte institucional, ingreso estable y acceso a beneficios de largo plazo para perfiles que no necesariamente cuentan con formación media superior o superior. En términos prácticos, la Defensa busca personal civil para tareas vinculadas con producción y operación dentro de sus fábricas, una línea de contratación que suele combinar disciplina operativa con controles de ingreso más estrictos que los de una vacante privada convencional.

El salario y las prestaciones
El salario señalado en la convocatoria es de 19 mil 60.77 pesos netos al mes. A esa cantidad se suman prestaciones que, en el balance general, pueden pesar tanto como el ingreso base para quienes comparan opciones laborales de largo plazo. Entre los beneficios anunciados figuran seguro de vida militar, atención médica para el trabajador y su familia, fondo de ahorro, fondo de vivienda, vacaciones con goce de sueldo, beca escolar para los hijos, préstamos personales, crédito para comprar terrenos, servicio de alimentación y vivienda en renta. También se menciona crédito automotriz, un componente que refuerza el atractivo de la vacante frente a empleos de ingreso similar pero con menor respaldo institucional.
En la lectura de fondo, este tipo de oferta confirma una estrategia recurrente del sector público militar: atraer personal civil con condiciones de estabilidad y prestaciones amplias a cambio de una selección cerrada y exigente. Para los aspirantes, el salario neto no debe analizarse de manera aislada, porque el valor real del paquete se define por la suma de cobertura médica, ahorro, vivienda y apoyos familiares, que pueden inclinar la balanza en favor de esta convocatoria frente a otras oportunidades de mercado.
Quiénes pueden postularse
La convocatoria fija como requisito académico mínimo contar con secundaria concluida. También establece un rango de edad de 18 a 29 años para ambos sexos. En el caso de las mujeres, se pide una estatura mínima de 1.56 metros; para los hombres, 1.63 metros. Además, todos los aspirantes deben presentar un índice de masa corporal menor a 25, una condición que muestra que la selección no depende solo de la escolaridad, sino también de parámetros físicos que suelen aplicarse en entornos de trabajo ligados a disciplina operativa y control institucional.
Las reglas de acceso también distinguen entre mujeres y hombres en aspectos de estado civil y presentación personal. Para ellas, se solicita ser soltera y no tener más de una perforación en el lóbulo de la oreja; para ellos, se pide ser soltero y no presentar perforaciones. En ambos casos, los tatuajes no deben estar en zonas visibles y su tamaño máximo permitido es de 10 por 10 centímetros. Esos criterios muestran que, además de cubrir plazas vacantes, la dependencia busca preservar una imagen homogénea y cumplir estándares internos de disciplina y presentación.
Los papeles que pide la convocatoria
Antes de iniciar el proceso, la Defensa pide preparar solicitud de empleo con fotografía, certificado de estudios, acta de nacimiento con vigencia menor a tres meses, comprobante de domicilio, CURP actualizada y credencial para votar. En el caso de los hombres, también se exige la cartilla del Servicio Militar Nacional. La lista incluye además Constancia de Situación Fiscal, firma electrónica y antecedentes no penales federales con la leyenda específica solicitada para este proceso de contratación.
La carga documental no es menor y puede convertirse en el principal filtro para postulantes interesados en la plaza. En convocatorias de este tipo, la experiencia muestra que muchos aspirantes cumplen el perfil básico de edad y escolaridad, pero quedan fuera por no contar a tiempo con certificados vigentes, antecedentes federales o registros fiscales actualizados. Eso convierte el trámite previo en una parte sustantiva del proceso, no en un simple formalismo administrativo.
La convocatoria, en suma, combina un salario competitivo para el nivel educativo requerido con prestaciones que suelen reservarse a empleos de mayor protección social. El atractivo principal está en la estabilidad y en los beneficios complementarios; la contrapartida es un proceso de acceso selectivo, con exigencias físicas, documentales y de perfil personal claramente delimitadas. Para quienes cumplen con los requisitos, la vacante representa una de las pocas rutas de empleo formal con respaldo institucional accesible desde secundaria.
