María Dolores del Río afirmó que las necesidades de las familias no deben quedar registradas en una libreta ni esperar al cierre de un proceso político para recibir atención. La aspirante a la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional señaló que las propuestas recogidas durante sus recorridos por municipios y colonias de Sonora ya forman parte de conversaciones de trabajo con el gobernador Alfonso Durazo.

Escuchar con una ruta de acción
Del Río explicó que el contacto directo con la ciudadanía le ha permitido identificar qué avances reconoce la población, qué políticas requieren fortalecimiento y cuáles son los problemas que aún demandan respuesta. Su planteamiento coloca la escucha como el primer paso de una cadena de gobierno: registrar las demandas, ordenarlas según su urgencia y traducirlas en planeación, presupuesto y ejecución.
La exfuncionaria destacó que a Durazo le resta poco más de un año de gestión y que el mandatario mantiene interés en conocer las inquietudes de los sonorenses para definir qué acciones pueden reforzarse en esta etapa. En ese contexto, sostuvo que el Plan Estatal de Desarrollo debe actualizarse conforme cambian las necesidades sociales, con el objetivo de mejorar la coordinación institucional y hacer más eficaz la aplicación de las políticas públicas.
La declaración también revela el reto central de la etapa: pasar del diagnóstico territorial a resultados verificables. Del Río reconoció que no todas las demandas tienen la misma naturaleza; algunas requieren respuesta inmediata, otras necesitan proyectos de mediano plazo y unas más deben integrarse a estrategias de largo alcance. Esa distinción, dijo, forma parte de su experiencia en distintos niveles de gobierno y será determinante para evitar que la participación ciudadana se reduzca a una acumulación de promesas.
La aspirante anunció que continuará recorriendo comunidades y mantendrá abiertos los espacios de diálogo. Su propuesta política busca vincular la transformación con una gestión capaz de demostrar, mediante acciones concretas, que escuchar a la población produce decisiones y soluciones.
