Casi el 70% de las empresas argentinas registró despidos durante los primeros seis meses de 2026, según un estudio elaborado por la plataforma de recursos humanos Bumeran. La investigación, que consultó tanto a especialistas en recursos humanos como a trabajadores, reveló que la reducción de costos constituyó el principal factor detrás de estas decisiones. Los datos muestran un incremento significativo respecto al mismo período de 2025, cuando solo el 44% de los especialistas reportaba desvinculaciones.
Alcance de los despidos en el primer semestre
El estudio abarcó dos grupos diferenciados y obtuvo resultados consistentes. Entre los especialistas en recursos humanos, el 67% confirmó que su organización realizó despidos entre enero y junio, mientras que el 33% indicó que no hubo reducciones. Entre los trabajadores, la proporción fue de 69% que presenció despidos y 31% que no. Estos porcentajes contrastan con los registrados un año antes, cuando apenas el 44% de los especialistas admitía haber efectuado recortes de personal. La diferencia de 23 puntos porcentuales evidencia un endurecimiento de las condiciones laborales en el último año.
Además, el 13% de los trabajadores encuestados declaró haber perdido su empleo durante este período, mientras que el 87% mantuvo su puesto. Esta cifra sugiere que, aunque la mayoría de las organizaciones aplicó recortes, el impacto individual se distribuyó de manera selectiva.
Motivos principales de las desvinculaciones
El informe “Salarios y contrataciones” identificó la reducción de costos como la causa más frecuente, mencionada por el 61% de los especialistas en recursos humanos. Le siguieron el desempeño insuficiente del personal con un 37%, el impacto de la situación económica general con un 30% y el cierre de departamentos o líneas de negocio con un 19%. Las fusiones o adquisiciones representaron apenas el 2% de los casos. Esta jerarquía de motivos indica que las empresas priorizaron ajustes estructurales por sobre factores externos coyunturales.

Los trabajadores coincidieron en señalar la reducción de costos como el factor decisivo en la mayoría de los casos reportados. Esta coincidencia entre ambos grupos refuerza la idea de que las decisiones empresariales respondieron principalmente a necesidades internas de contención de gastos antes que a presiones externas inmediatas.
Percepciones sobre salarios y ajustes
En materia salarial surgieron diferencias notables entre empleadores y empleados. El 64% de los trabajadores manifestó no haber recibido aumentos salariales en lo que va del año, mientras que el 36% sí los obtuvo. De quienes recibieron incrementos, el 69% los atribuyó a actualizaciones por inflación, el 20% a aumentos reales y el 11% a ambos tipos de ajuste. Desde la perspectiva de los especialistas, el 68% de las organizaciones no planea otorgar incrementos en el segundo semestre, frente al 32% que sí contempla alguna mejora. Entre estas últimas, el 68% prevé actualizaciones por inflación.
El contraste con 2025 resulta relevante: entonces el 68% de los expertos proyectaba aumentos para la segunda mitad del año. La reducción actual en esa expectativa refleja un cambio en las previsiones empresariales frente a un contexto de mayor contención.
Evaluación de las políticas laborales oficiales
Las políticas laborales implementadas por el Gobierno recibieron valoraciones predominantemente negativas. Entre los especialistas en recursos humanos, el 50% las calificó como malas o muy malas, el 31% como regulares y el 19% como positivas. Los trabajadores expresaron opiniones similares: 53% las consideró negativas o muy negativas. En cuanto al impacto percibido, el 57% de los especialistas y el 58% de los trabajadores estimó que las medidas tuvieron efectos adversos sobre el mercado laboral.
Proyecciones para la segunda mitad del año
Las expectativas para los próximos meses muestran cautela generalizada. El 34% de los especialistas anticipa una evolución negativa del mercado laboral, el 42% espera un escenario regular y solo el 24% prevé un panorama positivo. Entre los trabajadores, el 55% considera que el impacto de las medidas gubernamentales seguirá siendo negativo. Respecto a la plantilla, el 51% de las organizaciones planea mantener el número actual de empleados, el 35% prevé reducirlo y el 15% anticipa incrementarlo.
Federico Barni, CEO de Bumeran, señaló que estos datos reflejan un contexto en el que las decisiones de contratación están atravesadas por la prudencia y la necesidad de sostener la operación. La coincidencia entre especialistas y trabajadores sobre el rol central de la reducción de costos como motor de los despidos, junto con la visión mayoritariamente negativa sobre las políticas oficiales, configura un escenario donde la contención de gastos prevalece sobre la expansión del empleo.
