Señal de presión cambiaria
En la apertura del 11 de agosto, el dólar se ubica en 40,25 pesos uruguayos, un avance de 1,59% frente al cierre previo de 39,61. El movimiento confirma una recuperación reciente de la divisa, pero también expone un mercado más volátil: la variación actual, de 16,83%, ya supera la referencia de 14,89%, un dato que sugiere mayor sensibilidad a cambios de expectativa y flujo financiero.

El dato no aparece aislado: en la última semana, el dólar ganó 1,23% y acumula una variación interanual de 1,01%. Las proyecciones del Banco Central del Uruguay apuntan a un cierre de 2026 en torno a 40,19 pesos, con inflación todavía cerca del 4,5% y crecimiento moderado. Eso deja una lectura clara: el tipo de cambio sigue contenido, pero con sesgo alcista y sin espacio para una calma duradera.
