Al cierre del 1 de julio, el dólar estadounidense se cotizó oficialmente a 24 pesos cubanos, tras un alza del 0,28 % respecto al día anterior. Esta variación mantiene la tendencia alcista semanal del 0,36 % y refleja una volatilidad del 3,72 %, superior al promedio de referencia. El tipo de cambio oficial sigue operando en un mercado donde la demanda de divisas supera persistentemente la oferta disponible.
El Gobierno cubano proyecta para 2026 un crecimiento del 1 %, idéntico al objetivo fallido de 2025. El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, advierte que la economía operará bajo condiciones de “economía de guerra”, con riesgos de tensiones externas e internas que podrían intensificarse. El pronóstico se sustenta principalmente en una recuperación esperada del turismo y los servicios médicos de exportación, aunque la contracción acumulada del 11 % entre 2020 y 2024 y la caída adicional del 1,1 % en 2024 evidencian dificultades estructurales que las proyecciones no han logrado revertir.

Presiones inflacionarias y déficit fiscal
La inflación prevista para el mercado formal en 2026 es del 10 %, cinco puntos menos que el 14,07 % registrado al cierre de 2025. Sin embargo, el déficit fiscal estimado alcanza 74 500 millones de pesos (equivalentes a unos 3 100 millones de dólares al tipo oficial), nivel similar al año anterior. Estos datos sugieren que la reducción nominal de la inflación podría provenir más de la contracción de la demanda que de un aumento real de la oferta de bienes, mientras la dolarización informal continúa erosionando la efectividad de la política monetaria.
La persistencia de escasez, apagones y migración masiva indica que las reformas anunciadas para atraer inversión extranjera enfrentan obstáculos concretos: falta de divisas, inestabilidad energética y un marco institucional que aún no genera la confianza requerida por los inversores. En este contexto, el tipo de cambio oficial de 24 pesos por dólar representa más un ancla contable que un reflejo del equilibrio real del mercado.
