El dólar estadounidense finalizó el 14 de julio en 5,08 reales brasileños, un retroceso del 1,21% frente al cierre previo de 5,14. La divisa acumula una baja del 1,47% en la última semana y del 6,33% en términos interanuales, en un contexto de volatilidad moderada del 8,8%.

La proyección de UBS anticipa que el real se depreciará de forma contenida durante 2026, con un tipo de cambio que pasaría de 5,40 a 5,50. El inicio de recortes por parte de la Reserva Federal aliviará presión externa, pero el aumento del déficit fiscal brasileño hasta el 8,5% del PIB y una deuda cercana al 80% limitan la entrada de capitales. El carry trade perderá atractivo cuando el Banco Central reduzca la Selic a 12,5%, mientras el déficit en cuenta corriente del 3,6% del PIB añade vulnerabilidad a la balanza de pagos.
