En el cierre del 7 de julio, el dólar estadounidense alcanzó 5,15 reales brasileños, un avance del 0,4% frente al cierre previo de 5,13. En la última semana retrocedió 0,25% y en el año acumula una baja del 6,09%. La volatilidad actual se ubica en 9,16%, por debajo del nivel de referencia, lo que apunta a una mayor calma temporal en el mercado cambiario.

Según UBS, el real mantendrá una depreciación moderada en 2026, con tipo de cambio proyectado en 5,40 en el primer trimestre y 5,50 en los siguientes. El pronóstico responde al aumento del déficit fiscal hasta 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan el riesgo país. Al mismo tiempo, el inicio de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal y del Banco Central de Brasil podría reducir el atractivo del carry trade, limitando la entrada de capitales externos y presionando la balanza de pagos.
