Al término de las operaciones del 7 de julio, el dólar estadounidense alcanzó los 58,7 pesos dominicanos, un avance del 0,24% frente al cierre previo de 58,56 pesos. Este movimiento marca el segundo día consecutivo de alzas y se produce en un contexto de menor volatilidad, que se ubica actualmente en 9,88% frente al 11,34% de referencia.

En la última semana el billete verde cedió 0,16%, mientras que en el horizonte de doce meses la depreciación acumulada alcanza 5,06%. La tendencia apunta a una fase de relativa calma en el mercado cambiario dominicano, aunque las autoridades mantienen la mirada puesta en los próximos trimestres.
Variables que sostienen el tipo de cambio
El comportamiento reciente responde a una combinación de factores internos y externos. La demanda de dólares asociada a importaciones sigue siendo moderada, mientras que las remesas y los ingresos por turismo continúan aportando divisas. Al mismo tiempo, las decisiones de la Reserva Federal estadounidense y del Banco Central de la República Dominicana influyen directamente sobre las expectativas de los operadores locales.
Escenario macroeconómico hacia 2026
Según el informe de UBS Financial Services, República Dominicana afronta 2026 con condiciones que favorecen una expansión del PIB real cercana al 4%. La reducción prevista de las tasas de interés locales liberaría consumo e inversión, mientras que un entorno externo más estable impulsaría la recuperación del sector turístico. El gobierno ha complementado este panorama con un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025 y proyecta un déficit global de 3,2% del PIB en 2026, junto con un superávit primario de 0,5%.
La deuda pública bruta se mantendría alrededor del 58% del PIB durante los próximos 12 a 18 meses, siempre que no se registren shocks macroeconómicos inesperados. Los superávits de la balanza de servicios y las remesas compensarían los déficits en la cuenta de ingresos y en el comercio de mercancías, dejando el déficit por cuenta corriente entre 2% y 2,5% del PIB.
Proyecciones del Banco Central y flujos de capital
El Banco Central estima que el tipo de cambio se ubicaría cerca de 66,35 pesos en septiembre de 2026 y alcanzaría aproximadamente 69,15 pesos un año después. Esta trayectoria implica una depreciación controlada que, según el análisis, resultaría compatible con el objetivo de preservar la competitividad sin generar presiones inflacionarias excesivas. La inversión extranjera directa neta se situaría entre 3,5% y 4% del PIB, con énfasis en turismo, comercio, industria, energía e inmobiliario, recursos suficientes para financiar la brecha externa.
Riesgos que merecen seguimiento
Aunque el panorama general es favorable, persisten factores de incertidumbre típicos de economías emergentes. Eventos climáticos adversos podrían afectar tanto la producción agrícola como los flujos turísticos, mientras que cualquier deterioro en la gobernabilidad podría alterar la percepción de los inversores. Estos elementos, sin embargo, no modifican la valoración positiva que UBS otorga a los fundamentos dominicanos para el bienio 2025-2026.
