Al cierre del 2 de julio, el dólar estadounidense se cotizó en 7,62 quetzales, un avance del 2,45 % respecto al cierre previo de 7,44. Esta alza marca el segundo día consecutivo de ascenso y eleva la variación semanal al 2,54 %.

La volatilidad actual del tipo de cambio alcanza el 26,05 %, muy por encima del nivel de referencia del 20,22 %. Este diferencial indica que el mercado atraviesa un periodo de inestabilidad mayor al habitual, lo que suele traducirse en movimientos más impredecibles para importadores y exportadores guatemaltecos.
Implicaciones para la economía local
En el horizonte interanual el dólar acumula un incremento del 1,65 %. Aunque moderado, el repunte reciente coincide con un entorno de mayor demanda de divisas, posiblemente vinculado a presiones externas sobre las monedas emergentes. Para Guatemala, un dólar más caro encarece las importaciones y puede presionar los precios internos de bienes básicos en las próximas semanas.
La combinación de tendencia alcista sostenida y elevada volatilidad sugiere que el Banco de Guatemala podría mantener una vigilancia estrecha sobre el mercado cambiario para evitar desequilibrios adicionales en la balanza comercial.
