La Asociación Americana del Automóvil calcula que 72,2 millones de personas viajarán durante los nueve días que rodean el 4 de julio, superando en 400 000 el registro del año pasado. El incremento es modesto, pero confirma que el feriado sigue siendo el de mayor movilidad interna del país.
Aunque el precio medio de la gasolina ha subido hasta 3,80 dólares el galón, el automóvil concentra el 85 % de los desplazamientos. Para la mayoría de familias, el coste de llenar el tanque sigue resultando inferior al billete medio de avión nacional, que ronda los 830 dólares. Esta preferencia explica por qué el crecimiento del tráfico aéreo se limita a un escaso 0,2 %.

Destinos y medios alternativos
Seattle, Orlando y Nueva York encabezan la lista de ciudades nacionales más solicitadas; Vancouver, Roma y Londres lideran las rutas internacionales. Autobuses, trenes y cruceros suman 4,93 millones de pasajeros, con un aumento anual del 5,3 % que refleja la búsqueda de opciones más económicas ante la subida del combustible.
250 años de independencia
La conmemoración del 250 aniversario añade un componente simbólico a las celebraciones. Washington prepara el mayor despliegue pirotécnico de su historia en el National Mall, precedido por un discurso del presidente Trump. Este contexto histórico eleva el perfil del feriado y justifica el amplio operativo de seguridad que acompaña tanto a los viajes como a los festejos locales.
El dato de 72,2 millones de viajeros marca un nuevo techo, pero su ritmo de crecimiento más lento sugiere que el mercado de desplazamientos vacacionales podría estar alcanzando un punto de madurez tras varios años de recuperación post-pandemia.
