La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) proyecta que la producción mundial de petróleo y los flujos comerciales alcanzarán niveles previos al conflicto en Irán hacia finales de 2026. El organismo revisó al alza sus estimaciones anuales tras el acuerdo preliminar que permitió reanudar parcialmente el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Caída de precios y ajuste de pronósticos
El crudo Brent, referencia global, promediaría 74 dólares por barril en el tercer trimestre, por debajo de los 85 dólares registrados en junio. La EIA había previsto anteriormente que el precio superaría los 101 dólares en el mismo período. Esta corrección refleja tanto la mayor oferta esperada como la menor demanda de inventarios estratégicos.
El bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz interrumpió el envío de varios millones de barriles diarios desde Oriente Medio. Refinerías en Europa y Asia redujeron sus tasas de procesamiento, lo que generó presiones alcistas temporales en los mercados de productos refinados.

Reanudación gradual del tránsito marítimo
El tráfico por Ormuz ha mostrado incrementos sostenidos en los últimos días. Aunque persisten riesgos operativos, la EIA considera que la mayor parte de la producción detenida en la región volverá a estar disponible durante el primer trimestre de 2027. Este retorno progresivo reducirá la necesidad de retirar reservas comerciales y contribuirá a estabilizar los precios.
Contexto del conflicto y efectos regionales
La interrupción del flujo por Ormuz se originó tras meses de hostilidades que afectaron directamente las instalaciones de exportación en varios países del Golfo. La dependencia histórica de esta ruta para el 20 % del comercio mundial de crudo explica la magnitud de las distorsiones observadas entre abril y junio de 2026.
Países importadores aceleraron compras de petróleo de otras fuentes, incluidas reservas estratégicas de Estados Unidos y liberaciones coordinadas por la Agencia Internacional de Energía. Estas medidas mitigaron parte del déficit, pero elevaron los costos logísticos y redujeron márgenes de refinería en Asia.
Implicaciones para el mercado a mediano plazo
La perspectiva de una oferta más abundante a partir de 2027 sugiere que los precios del Brent podrían mantenerse dentro de un rango de 70 a 80 dólares durante el próximo año, siempre que no surjan nuevas interrupciones. Analistas de la EIA destacan que la capacidad de reserva de la OPEP+ sigue siendo limitada tras los recortes previos, lo que otorga mayor peso a la recuperación de la producción iraní y de otros productores regionales.
El ajuste de previsiones también refleja una demanda global de petróleo ligeramente inferior a la estimada en mayo, influida por la desaceleración industrial en Europa y la mayor penetración de vehículos eléctricos en China. Estos factores combinados configuran un escenario de equilibrio más holgado que el previsto hace apenas dos meses.
