Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá permanecen congeladas después de que fracasara un acuerdo tentativo, según el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Washington atribuye la ruptura a exigencias adicionales planteadas por Ottawa, mientras el primer ministro canadiense, Mark Carney, sostiene que fue EE.UU. quien modificó las condiciones en el último momento.

El entendimiento del 18 de agosto
Greer afirmó a CBC News que las partes habían alcanzado el 18 de agosto un entendimiento provisional que, en su valoración, ofrecía a Canadá “el mejor acuerdo disponible para cualquier país del planeta”. La propuesta incluía reducir del 50 % al 25 % el arancel sobre la mayor parte del acero canadiense que entra en EE.UU., mediante un sistema de cuotas.
Para los automóviles fabricados en Canadá, Estados Unidos habría ofrecido rebajar la tarifa del 25 % al 15 %, con la posibilidad de disminuirla hasta el 7 %, de acuerdo con la versión expuesta por el funcionario estadounidense.
El regreso de LeBlanc cambió la negociación
Según Greer, el proceso se alteró cuando el ministro canadiense de Comercio con EE.UU., Dominic LeBlanc, volvió a la mesa de negociación después de consultar en Ottawa. “Cuando volvió, tenían algunas opiniones adicionales. Tenían algunas solicitudes adicionales. Tenían algunas cosas adicionales que eran demasiado para Estados Unidos”, declaró.
Carney ofrece una lectura opuesta. El primer ministro canadiense afirmó que el texto propuesto por Washington habría limitado la capacidad de Canadá para negociar acuerdos con terceros países, puesto en riesgo industrias estratégicas y debilitado las protecciones para el idioma francés.
Sin borrador público ni canales abiertos
Ninguno de los dos gobiernos ha publicado el borrador del acuerdo, por lo que no es posible contrastar las dos versiones con el documento. Greer negó que EE.UU. pretendiera obtener poder de decisión sobre la política comercial canadiense y dijo que Washington buscaba coordinación bilateral, sin incorporar esa facultad al texto.
El representante comercial también reconoció que actualmente no existen canales abiertos entre ambos países. Además, advirtió que EE.UU. podría responder si Canadá aplica los aranceles a productos estadounidenses anunciados como reacción a las medidas de Washington: “Si hay más represalias del lado canadiense, por supuesto que no nos vamos a quedar sentados aceptándolo”.
