El apoyo canadiense a una respuesta firme ante EEUU alcanza un máximo durante la disputa arancelaria

El 73 % de los canadienses respalda que el Gobierno rechace concesiones a Estados Unidos, aunque una posición inflexible deteriore las relaciones comerciales, según una encuesta del Angus Reid Institute publicada este martes. El resultado representa el mayor apoyo registrado hasta ahora a una estrategia dura desde el inicio de la disputa arancelaria.

La encuesta se difundió cuando Ottawa comenzó a aplicar aranceles de represalia sobre importaciones estadounidenses valoradas en 27.600 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos 20.000 millones de dólares estadounidenses. Solo el 27 % de los consultados considera preferible hacer concesiones para preservar la relación con el principal socio comercial de Canadá.

El apoyo canadiense a una respuesta firme ante EEUU alcanza un máximo durante la disputa arancelaria

La disputa refuerza a Carney

El primer ministro Mark Carney defendió la suspensión de las negociaciones y acusó a Washington de intentar aumentar la dependencia económica canadiense. Según su versión, Estados Unidos reclamaba capacidad de influencia sobre futuros acuerdos comerciales de Canadá y planteaba restricciones con posibles efectos en sectores estratégicos como el automóvil, el acero y los productos forestales.

La ruptura de las conversaciones parece haber fortalecido políticamente al primer ministro. Su aprobación aumentó 11 puntos en un mes, hasta el 62 %, cerca de su máximo histórico del 63 %. El dato sugiere que, al menos por ahora, una parte amplia de la población interpreta la confrontación comercial como una defensa de la autonomía económica nacional, pese al riesgo de mayores costes y tensiones para las empresas.

El respaldo público no implica, sin embargo, una voluntad de prolongar indefinidamente el conflicto. Solo el 26 % quiere reanudar de inmediato las negociaciones con Washington, mientras que el 41 % prefiere esperar hasta después de las elecciones de mitad de mandato estadounidenses del 3 de noviembre. Esa preferencia apunta a una estrategia de espera: mantener la presión y evitar compromisos antes de conocer el posible cambio de equilibrio político en Estados Unidos.

El sondeo se realizó los días 3 y 4 de septiembre entre 1.498 adultos canadienses y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales a efectos comparativos.

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