El campamento de resistencia en Topolobampo cumple 100 días bloqueando la planta de amoníaco

El campamento de resistencia pacífica en los accesos a la planta de amoníaco de Proman GPO, ubicada en la bahía de Ohuira, Sinaloa, ha cumplido 100 días de bloqueo ininterrumpido. Esta movilización comunitaria busca frenar la entrada en operaciones de la planta petrolquímica con el propósito de evitar afectaciones ambientales en el sistema lagunar, un ecosistema vital para la región.

Organización del campamento: guardias comunitarios y logística sostenida

La guardia en el acceso a la planta se distribuye de manera coordinada entre habitantes y familias de las comunidades de Ohuira, Paredones, Lázaro Cárdenas y Los Mochis. Los grupos realizan turnos de 24 horas para resguardar la entrada de manera permanente, permitiendo únicamente el paso del personal de seguridad de la empresa y manteniendo el flujo normal de operaciones esenciales.

Entre las participantes más visibles se encuentran las mujeres locales denominadas “Las Adelitas”, quienes administran la alimentación diaria, cocinan y gestionan los víveres. Este rol refuerza la solidaridad comunitaria y asegura que la logística del movimiento funcione de forma estable y sostenida.

Apoyo logístico y la contribución de comunidades cercanas

El campamento cuenta con el respaldo logístico de residentes de Los Mochis, ubicados a solo 25 kilómetros de distancia, quienes aportan alimentos perecederos y suministros esenciales. Esta red de apoyo extiende el alcance del bloqueo más allá de los límites inmediatos del sitio de protesta.

El campamento de resistencia en Topolobampo cumple 100 días bloqueando la planta de amoníaco

Riesgos ambientales identificados por la población local

De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto industrial, la fábrica requiere extraer 2.000 metros cúbicos de agua de mar por hora para sus procesos. El agua devuelta al mar registraría una elevación de temperatura de 3 °C y concentraciones elevadas de sal por las descargas de salmuera. Los pescadores locales señalan que este incremento térmico causaría la muerte de especies marinas de las que depende la economía pesquera de la región. A estos factores se suman los antecedentes registrados durante 2023, año en el que se reportaron cuatro fugas de amoníaco en la zona del muelle de Pemex en Los Mochis.

Raíces del conflicto: aprobación del proyecto y amparos indígenas

La oposición social y legal contra la planta comenzó tras la aprobación inicial del proyecto por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Las comunidades indígenas Mayo-Yoreme y los colectivos de la región han promovido diversos amparos contra la obra, considerando que el ecosistema constituye un sitio protegido por el convenio internacional Ramsar.

Durante las noches, el campamento funciona como un espacio de informe diario sobre el estado legal del movimiento, reuniendo a miembros del pueblo originario Mayo-Yoreme y habitantes de la zona costera. Esta dinámica mantiene viva la continuidad del bloqueo pacífico.

Significado profundo: defensa del ecosistema y soberanía alimentaria

Este bloqueo de 100 días trasciende la mera interrupción logística y representa un ejercicio de soberanía territorial frente a un proyecto que podría comprometer la resiliencia económica de pescadores y comunidades costeras. La participación indígena y la solidaridad con los pescadores subrayan la importancia de integrar el conocimiento local en la gestión de recursos naturales, especialmente en sitios Ramsar de alto valor ecológico. En un contexto nacional donde la soberanía alimentaria se busca fortalecer, mantener la bahía de Ohuira libre de impactos contaminantes no solo preserva el equilibrio ambiental, sino que establece un precedente de resistencia pacífica capaz de influir en futuras decisiones sobre infraestructura crítica en México.

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