Los precios del petróleo subían este jueves después de haber caído al inicio de la sesión, mientras el mercado evalúa si las gestiones diplomáticas pueden conducir a una reapertura más amplia del estrecho de Ormuz. El Brent avanzaba 51 centavos, un 0,58%, hasta 88,35 dólares por barril a las 1005 GMT, mientras el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganaba 18 centavos, un 0,22%, y se situaba en 82,41 dólares. El repunte se producía pese a que ambos contratos habían marcado mínimos más temprano, en una jornada condicionada por la posibilidad de que se reduzcan las restricciones en una de las rutas energéticas más relevantes del mundo.

Durante las primeras operaciones, el Brent llegó a bajar a 86,22 dólares por barril y el WTI tocó 80,65 dólares. Esa oscilación mostró la cautela de los inversionistas frente a señales todavía incompletas sobre el futuro del paso marítimo. Una apertura más plena del estrecho podría aliviar parte de la preocupación por el suministro y ejercer presión bajista sobre las cotizaciones, pero el mercado no da por hecho que las condiciones previas al conflicto puedan restablecerse de inmediato.
La reapertura sigue sin garantías
Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM, señaló que una reapertura más completa de Ormuz permitiría otra caída del crudo, aunque consideró improbable que el mercado descontara de la noche a la mañana un regreso total a los niveles anteriores al conflicto. Para el analista, el riesgo principal es que el optimismo sobre un acuerdo resulte prematuro y que las conversaciones vuelvan a estancarse o fracasen. En ese escenario, añadió, la prima de riesgo podría reincorporarse rápidamente a los precios del petróleo.
La atención se concentra en la visita del primer ministro de Qatar a Irán, prevista para este jueves, con el objetivo de retomar las conversaciones diplomáticas destinadas a poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán. La confrontación se prolonga desde hace casi seis meses y ha provocado el cierre de facto del estrecho de Ormuz. La misión qatarí se desarrolla durante una tregua en los combates, aunque hasta ahora no hay señales de un avance diplomático concreto.
El control del paso, punto de desacuerdo
Las partes mantienen diferencias sobre el control de Ormuz, que Teherán ha utilizado como elemento de negociación. Antes de que comenzara el conflicto a finales de febrero, la vía navegable concentraba cerca de una quinta parte de los suministros diarios mundiales de petróleo y gas natural licuado. Esa magnitud explica por qué cualquier señal sobre la circulación marítima, las conversaciones políticas o las condiciones de seguridad tiene un efecto inmediato sobre las expectativas del mercado energético.
Los datos disponibles mostraron que el tráfico marítimo aumentó ligeramente el miércoles en el estrecho pese al enfrentamiento. Sin embargo, ese incremento no equivale a una normalización confirmada de las operaciones ni resuelve el desacuerdo sobre el control de la ruta. Por ahora, los precios recogen tanto la expectativa de que la diplomacia permita recuperar el tránsito como la posibilidad de que la negociación no alcance un acuerdo duradero.
