El dólar estadounidense inició la jornada del 4 de agosto en 17,26 pesos mexicanos, una caída de 0,43% frente al cierre previo de 17,34 pesos. La moneda acumula un retroceso semanal de 0,99% y una disminución interanual de 7,78%, confirmando una tendencia desfavorable para el dólar frente al peso.
Volatilidad contenida, pero con riesgos abiertos
La volatilidad cambiaria se ubicó en 4,07%, por debajo del nivel de referencia de 7,44%. El dato apunta a un mercado relativamente estable en el corto plazo, aunque no elimina los riesgos asociados a la política comercial estadounidense, la renegociación del T-MEC y las decisiones de tasas de la Reserva Federal. Una eventual flexibilización monetaria en Estados Unidos podría restar atractivo al dólar a escala global.

Para el cierre de 2026, las previsiones ubican el tipo de cambio entre 19,30 y 20,50 pesos por dólar: Hacienda estima 19,70; Banorte, 19,30; y los analistas consultados por el Banco de México, entre 20,00 y 20,50. Citi México proyecta un rango de 19,50 a 20,20. La amplitud de las estimaciones refleja que la fortaleza actual del peso podría no ser permanente.
El nearshoring y los ingresos vinculados al Mundial de Fútbol de 2026 podrían sostener la demanda de pesos, mientras que un crecimiento económico nacional previsto entre 1,15% y 1,4% ofrecería un respaldo moderado. Sin embargo, la trayectoria dependerá de la inversión, el comercio exterior y las decisiones de Washington. El peso, identificado internacionalmente como MXN, es la moneda más negociada de América Latina y equivale a 100 centavos.
