El dólar mayorista se estabiliza cerca de los 1.476 pesos

El dólar mayorista cerró este jueves en 1.476 pesos tras una suba marginal de 1,50 pesos, equivalente a un 0,1 por ciento. El volumen operado alcanzó los 625,3 millones de dólares, cifra que refleja el período extendido de liquidación de exportaciones que continúa en julio. En la semana, el tipo de cambio oficial acumula una baja de 12 pesos, superando ampliamente la caída de 50 centavos registrada la semana anterior. El Banco Central mantuvo su techo de intervención en 1.826,41 pesos, dejando al mayorista a 350,41 pesos o 23,7 por ciento de ese límite.

El dólar al público se mantuvo en 1.495 pesos en el Banco Nación, mientras que el blue descendió cinco pesos hasta los 1.525 pesos. Estas variaciones ocurren en un contexto donde el BCRA sigue registrando compras intensas de divisas, especialmente en las últimas ruedas, y el Tesoro logró un rollover del 183 por ciento en la licitación de bonos de corto plazo por 5,4 billones de pesos.

El dólar mayorista se estabiliza cerca de los 1.476 pesos

Las compras del BCRA como ancla de estabilidad

El Banco Central ha adquirido más de 6.800 millones de dólares al Tesoro en lo que va del año, cifra que prácticamente agota el objetivo anual de 6.700 millones previsto en el programa financiero. Esta acumulación se produce en un entorno de calma cambiaria que contrasta con las expectativas de menor oferta de divisas para el segundo semestre. El economista Gustavo Ber destaca que el mayorista permanece cerca de los 1.475 pesos mientras el BCRA suma reservas de forma sostenida, lo que reduce la presión sobre el tipo de cambio oficial.

Esta dinámica genera un primer efecto concreto sobre los exportadores: la estabilidad del mayorista limita la ganancia en pesos por cada dólar liquidado, aunque el volumen de operaciones sigue siendo alto. Al mismo tiempo, el sector importador enfrenta costos predecibles que facilitan la planificación, pero la brecha con el blue de 49 pesos mantiene incentivos para operaciones informales en ciertos rubros.

El rollover del Tesoro y la absorción de liquidez

La licitación de bonos de corto plazo superó los vencimientos en un 183 por ciento y absorbió 2,5 billones de pesos del sistema. El debut del Bonar 2029 en moneda extranjera atrajo ofertas por 1.046 millones de dólares, aunque el Gobierno adjudicó solo 470 millones a una tasa del 8,29 por ciento nominal anual. Los instrumentos dólar linked concentraron el 25 por ciento del total colocado, con el bono de mayo 2027 como el más demandado.

Para el sistema financiero, esta absorción compensa parte de la expansión monetaria derivada de las compras de dólares del BCRA. Ignacio Morales, de Wise Capital, señala que el Palacio de Hacienda cerró una jornada exitosa al superar los vencimientos, aunque la reducción de liquidez podría limitar el margen para que las tasas del mercado secundario entren en tensión en el corto plazo.

Depósitos privados en dólares alcanzan récord histórico

Los datos del BCRA al 13 de julio muestran un incremento de 617 millones de dólares en depósitos en efectivo del sector privado, que alcanzaron los 40.437 millones de dólares. Este nuevo máximo histórico indica que parte de la liquidez absorbida por el Tesoro regresa al sistema como ahorro en moneda extranjera, reforzando la tendencia de dolarización de carteras.

Salvador Vitelli, de Romano Group, observa que el Tesoro compró al BCRA 920 millones de dólares el 8 de julio y calcula que las compras acumuladas ya superan el objetivo anual. Esta situación reduce la probabilidad de nuevas compras significativas en lo que resta del año, lo que podría modificar el flujo de reservas a partir de agosto.

Perspectivas de exportadores, importadores y ahorristas

Los exportadores valoran la continuidad de la liquidación en julio, pero advierten que una estabilización prolongada del mayorista erosiona la competitividad si la inflación mensual no se contiene. Los importadores, en cambio, celebran la predictibilidad del tipo de cambio oficial y la cercanía al techo de bandas, que sigue lejano. Los ahorristas minoristas observan con atención el descuento del blue, aunque la brecha del 3,3 por ciento respecto del oficial sigue siendo reducida en términos históricos.

La tensión entre estos grupos se manifiesta en la demanda por instrumentos dólar linked, que capturó un cuarto del total colocado. Esta preferencia revela que el mercado anticipa posibles ajustes futuros en el tipo de cambio o en las tasas de interés, aun cuando el BCRA mantiene la calma actual.

Riesgos de desinflación lenta y presión sobre reservas

Si la tendencia de baja del oficial se sostiene, el tipo de cambio perderá nuevamente contra la inflación mensual, repitiendo el patrón de meses anteriores. El riesgo principal radica en una eventual reversión de los flujos de exportaciones una vez concluido el pico de liquidación, lo que podría reducir las compras netas del BCRA y presionar las reservas. Otro factor a monitorear es la evolución de los depósitos privados en dólares: si continúan creciendo, se reduce la disponibilidad de divisas para intervenciones futuras.

En el mediano plazo, el éxito del rollover del Tesoro y la solidez de la demanda por bonos en moneda extranjera ofrecen un colchón fiscal, pero la absorción de liquidez podría limitar el crédito al sector privado si las tasas secundarias no se ajustan a la baja. La combinación de reservas en ascenso, dólar estable y depósitos récord configura un escenario de relativa calma que, sin embargo, depende de que la liquidación de exportaciones no se interrumpa abruptamente en los próximos meses.

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