Moscú, 16 jul (EFE).- El Kremlin negó este jueves que el país se encuentre sumido en una crisis económica, pese a la contracción de la economía en los primeros meses del año y el grave déficit de combustible por los ataques ucranianos contra las refinerías. “Todos conocen las dificultades que está atravesando nuestra economía. Esas dificultades no tienen un carácter crítico”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Respuestas oficiales ante la contracción
Peskov añadió que el Gobierno ruso “garantiza totalmente la estabilidad macroeconómica”, aunque admitió que, como ha dicho en varias ocasiones el presidente, Vladímir Putin, “el ritmo de crecimiento económico es insuficiente”. En general la economía internacional se encuentra ahora más bien en una situación deplorable, entre otras cosas debido a conflictos como el que tiene lugar en el golfo Pérsico, comentó el portavoz.
Peskov subrayó que los países de Europa Occidental y algunos países de Asia también están experimentando dificultades económicas. Por supuesto, al respecto, Rusia no puede estar aislada, señaló. Los expertos consideran que la economía rusa, que se contrajo un 0,3 % en el primer trimestre, se encuentra al borde de la recesión, lo que llevó al Ejecutivo a revisar a la baja -del 1,3 % al 0,4 %- sus previsiones de crecimiento para este año.

Impacto del déficit presupuestario
El déficit presupuestario en el primer semestre ascendió a 5,731 billones de rublos (75.502 millones de dólares o 66.000 millones de euros), lo que equivale al 2,5 % del PIB, más del doble que el mismo periodo del año anterior. Esta cifra refleja un aumento en el gasto público orientado a mantener sectores estratégicos, mientras los ingresos por exportaciones energéticas enfrentan restricciones derivadas de sanciones previas y fluctuaciones en los mercados globales.
La escasez de combustible ha provocado un alza de los precios de la gasolina y un aumento del coste del transporte de mercancías, lo que ha golpeado tanto a los consumidores como a productores y comerciantes. Los ataques ucranianos también han causado grandes pérdidas al sector turístico, especialmente en la anexionada península de Crimea, atacada diariamente por drones enemigos, pero también en la costa del mar Negro, debido a los vertidos por el hundimiento de petroleros.
Contexto de las refinerías afectadas
Los incidentes en las refinerías rusas se han acumulado desde inicios de año, con reportes de daños en instalaciones clave que procesan crudo para el mercado interno. Esta situación ha derivado en racionamientos parciales en varias regiones y ha elevado los costos operativos de industrias dependientes del diésel y la gasolina. Analistas independientes observan que el encadenamiento de estos eventos con la contracción trimestral genera presiones adicionales sobre la cadena de suministro nacional.
El Gobierno ha respondido con medidas de control de precios temporales y redirección de importaciones desde aliados comerciales, aunque los resultados de estas acciones aún se evalúan. En paralelo, el Banco Central mantiene una política monetaria restrictiva para contener la inflación derivada del aumento en los combustibles.
Perspectivas de crecimiento revisadas
Las proyecciones oficiales ajustadas a la baja para el resto del año incorporan escenarios de menor demanda externa y costos operativos elevados. Economistas locales destacan que el ritmo de recuperación dependerá en gran medida de la evolución de los conflictos regionales y de la capacidad para estabilizar la producción energética interna. Hasta el momento, los indicadores de empleo y consumo muestran señales mixtas, con resistencia en algunos sectores vinculados al gasto estatal.
La comparación con economías europeas y asiáticas mencionada por Peskov subraya la interconexión global de las actuales tensiones, aunque Rusia enfrenta desafíos específicos ligados a su estructura productiva y a las restricciones comerciales acumuladas. El monitoreo continuo de estos factores permitirá evaluar si las dificultades actuales permanecen dentro de los límites señalados por las autoridades o si requieren ajustes adicionales en la política económica.
