El Real Madrid prepara una reunión con Vinicius Jr. en las próximas 48 horas para reactivar su renovación, según adelantó Ramón Álvarez de Mon. El encuentro llega tras el regreso del brasileño de sus vacaciones y antes de que, en unos cinco meses, pueda negociar libremente su futuro al entrar en el último tramo de su contrato, vigente hasta julio de 2027.
Ambas partes desean continuar juntas, pero parten de posiciones diferentes. El club considera que ya alcanzó un acuerdo verbal con el jugador en 2025 y no prevé modificar la propuesta presentada entonces: una ampliación de cinco temporadas, hasta 2031, con un salario de 20 millones de euros netos por curso.

Los derechos de imagen, el punto de fricción
La principal vía de negociación estará en los derechos de imagen. Vinicius controla algo más del 50% y pretende acercarse al porcentaje de Kylian Mbappé, situado aproximadamente en el 80%. El Madrid entiende que el francés llegó como una superestrella mundial, mientras que el crecimiento comercial del brasileño se produjo en gran medida dentro del club. Por eso, solo contempla hacer concesiones limitadas en este apartado y siempre que perciba una actitud favorable durante las conversaciones.
La postura del futbolista también es clara: quiere seguir en el Santiago Bernabéu, pero aspira a mejorar sus ingresos mediante los derechos de imagen o una prima de renovación. Su situación contractual le otorga una baza creciente, aunque una salida gratuita en 2027 no coincide con su prioridad deportiva.
El interés del Arsenal refuerza su poder negociador. El club inglés estaría dispuesto a pagar 150 millones de euros este verano, pero no existe acuerdo con Vinicius ni una oferta formal trasladada al Real Madrid. La urgencia madridista nace precisamente de ese riesgo: proteger a uno de sus activos más valiosos sin alterar el equilibrio salarial que pretende mantener. La directiva, además, sigue viendo compatible al brasileño con Mbappé y el eventual fichaje de Diomandé.
