El peso mexicano cerró junio con una apreciación de 3.4 por ciento frente al dólar y se acercó esta semana a la barrera de las 17 unidades por divisa estadounidense, un nivel que no se observaba desde mayo de 2024. El avance incluyó una recuperación cercana a 60 centavos el 24 de junio, en un movimiento que colocó a la moneda nacional entre las divisas emergentes con mejor desempeño del periodo.
La fortaleza del peso, sin embargo, no responde a un solo acontecimiento ni puede atribuirse únicamente a operaciones especulativas de corto plazo. De acuerdo con el análisis del periodista Víctor Piz, publicado bajo el título “Los factores detrás de la fortaleza del peso”, el comportamiento reciente refleja la combinación de un mayor apetito por riesgo en los mercados internacionales, una etapa de debilidad del dólar y condiciones financieras que todavía favorecen a los activos mexicanos.
Un entorno internacional más favorable
Uno de los principales motores del movimiento cambiario fue el cambio en el ánimo de los inversionistas globales. Cuando disminuye la percepción de riesgo, los capitales suelen desplazarse hacia mercados emergentes en busca de mayores rendimientos. Ese flujo incrementa la demanda por monedas como el peso y puede impulsar su cotización frente al dólar, aunque también puede revertirse con rapidez si cambia el escenario financiero internacional.
En este caso, el mayor apetito por riesgo coincidió con un episodio de debilidad generalizada de la moneda estadounidense. La pérdida de valor del dólar permitió que varias divisas emergentes, especialmente las latinoamericanas, recuperaran terreno. El peso mexicano se benefició de ese movimiento regional, pero su desempeño también estuvo relacionado con factores propios, entre ellos la profundidad del mercado local y el atractivo de las tasas de interés nacionales.

La trayectoria del tipo de cambio también estuvo condicionada por el contexto geopolítico. La situación entre Irán y Estados Unidos, según el análisis citado, continuaba sin un acuerdo de paz sólido y tampoco se había concretado la apertura total del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte internacional de petróleo. Cualquier tensión en esa zona puede elevar la incertidumbre, modificar las expectativas sobre los precios de la energía y provocar movimientos abruptos en los mercados.
La Fed mantiene el atractivo del peso
Las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos constituyen otro elemento central. La expectativa sobre si la Fed incrementa, reduce o mantiene sin cambios su tasa de referencia influye directamente en los flujos de capital. Una política monetaria estadounidense menos restrictiva tiende a reducir el atractivo relativo de los activos denominados en dólares, mientras que una postura más dura puede favorecer el regreso de los inversionistas hacia Estados Unidos.
Víctor Piz señaló que mantener sin cambios el rango objetivo para la tasa de fondos federales sigue brindando soporte al peso mexicano. La razón es la diferencia entre los rendimientos disponibles en México y los ofrecidos por economías desarrolladas. Mientras esa brecha permanezca suficientemente amplia y no aumente de manera significativa la percepción de riesgo, los instrumentos financieros mexicanos pueden conservar el interés de los inversionistas internacionales.
Ese diferencial también sustenta las operaciones conocidas como carry trade. En ellas, los inversionistas obtienen financiamiento a tasas relativamente bajas en economías desarrolladas y destinan esos recursos a activos con mayores rendimientos en países emergentes. En México, la compra de bonos puede generar una mayor demanda por pesos, porque los participantes necesitan adquirir la moneda nacional para invertir en esos instrumentos.
Exportaciones y relación comercial
El desempeño del sector externo aporta un respaldo adicional. Las exportaciones mexicanas mantienen una evolución favorable y, durante el primer semestre del año, las máquinas para el procesamiento de datos se colocaron como el principal producto de exportación, por encima de los vehículos terrestres y sus partes. Este cambio en la composición exportadora refleja el peso creciente de las manufacturas vinculadas con tecnología y cadenas productivas integradas con Estados Unidos.
La fortaleza exportadora contribuye al ingreso de divisas y ayuda a reducir la vulnerabilidad de la economía frente a episodios de volatilidad cambiaria. México conserva su posición como uno de los principales proveedores del mercado estadounidense, una relación que ofrece respaldo a la actividad industrial y al flujo comercial, aunque también mantiene al país expuesto a las decisiones económicas y comerciales de su principal socio.
En ese contexto se inscriben los mensajes públicos del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien destacó ante Donald Trump la relación comercial construida entre ambos países. La referencia busca subrayar la relevancia de México dentro de las cadenas de suministro norteamericanas y el valor económico de una integración que va más allá de los flujos de corto plazo en los mercados financieros.
Una apreciación con límites
El avance del peso no elimina los riesgos que podrían modificar su trayectoria. Un repunte de las tensiones geopolíticas, un aumento de los precios del petróleo, cambios inesperados en la política de la Fed o una reducción del apetito por los mercados emergentes podrían reactivar la demanda por dólares. Del mismo modo, una menor diferencia entre las tasas mexicanas y extranjeras reduciría el incentivo para mantener posiciones en activos nacionales.
Por ahora, la apreciación registrada en junio combina condiciones externas favorables con fundamentos que han sostenido el interés por México. El nivel cercano a 17 pesos por dólar representa una señal positiva para la moneda, pero su permanencia dependerá de que continúen la estabilidad financiera, el dinamismo exportador y una relación comercial sólida con Estados Unidos. La evolución del peso, por tanto, seguirá ligada tanto a las decisiones de los bancos centrales como a los acontecimientos económicos y geopolíticos internacionales.
