El peso mexicano gana terreno por datos de inflación en EE.UU.

El peso mexicano registró una jornada positiva este martes al apreciarse un 0.50 por ciento y ubicarse en 17.4322 unidades por dólar. El movimiento respondió principalmente al debilitamiento generalizado del dólar estadounidense tras la publicación de cifras de inflación en Estados Unidos que resultaron más bajas de lo previsto por el consenso de analistas.

Inflación de EE.UU. sorprende a la baja

La Oficina de Estadísticas Laborales informó que el Índice de Precios al Consumidor descendió 0.4 por ciento en junio, frente a la caída de 0.1 por ciento que anticipaban los economistas consultados por Reuters. En términos interanuales, el indicador se situó en 3.5 por ciento, por debajo del 3.8 por ciento esperado. Estos resultados redujeron de inmediato las probabilidades de un alza de tasas por parte de la Reserva Federal en su reunión de finales de julio.

La contracción mensual del IPC superó las proyecciones más optimistas del mercado y reflejó un enfriamiento más acelerado en los componentes de vivienda y energía. Esta dinámica sugiere que las presiones inflacionarias podrían moderarse con mayor rapidez, lo que abre margen para que la Fed adopte una postura menos restrictiva en los próximos meses.

El peso mexicano gana terreno por datos de inflación en EE.UU.

Reacción inmediata en los mercados cambiarios

Tras conocerse los datos, los operadores redujeron sus posiciones largas en el dólar y aumentaron las apuestas a favor de monedas de economías emergentes. El peso mexicano lideró las ganancias entre las divisas del G20 durante la sesión matutina, beneficiado por su alta liquidez y por el diferencial de tasas que aún mantiene con respecto a la moneda estadounidense.

Los bancos que operan en México reportaron los siguientes precios de apertura a las 10:20 horas: BBVA México cotizó en 16.58 pesos a la compra y 17.71 a la venta; Banamex en 16.88 y 17.88; Banorte en 16.25 y 17.75; Banco Afirme en 16.50 y 18.10; y Scotiabank en 16.90 y 18.10. Estas cotizaciones reflejan un margen de intermediación que se mantiene estable pese a la volatilidad observada en las últimas semanas.

Precaución por tensiones en Medio Oriente

Aunque los datos de inflación generaron optimismo, los inversionistas mantuvieron cautela ante el cierre del estrecho de Ormuz y el incremento en los intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán. Esta situación eleva el riesgo de alzas abruptas en los precios del petróleo, variable que históricamente ha presionado al peso mexicano cuando los choques energéticos se prolongan.

Analistas de instituciones financieras locales señalan que cualquier escalada adicional podría revertir parte de las ganancias cambiarias registradas este martes, especialmente si los mercados comienzan a descontar un repunte inflacionario inducido por los energéticos. Por ello, el seguimiento de los próximos comunicados oficiales de la Fed y de los reportes semanales de inventarios petroleros será determinante para la trayectoria del tipo de cambio en el corto plazo.

Contexto de expectativas de política monetaria

El enfriamiento de la inflación estadounidense llega en un momento en que la Reserva Federal enfrenta presiones contrapuestas: por un lado, el mercado laboral sigue mostrando resiliencia; por otro, los precios al consumidor indican que el ciclo de endurecimiento podría haber alcanzado su punto máximo. Esta combinación reduce la probabilidad de un incremento adicional de 25 puntos base en julio y aumenta las posibilidades de que la primera baja de tasas ocurra antes de fin de año.

Para el peso mexicano, un escenario de tasas más bajas en Estados Unidos suele traducirse en flujos de capital hacia activos de mayor rendimiento en economías emergentes. Sin embargo, la magnitud de estos flujos dependerá de la evolución de las tensiones geopolíticas y de la percepción de riesgo que mantengan los inversionistas institucionales durante las próximas semanas.

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