El Salvador elevó la inversión pública a USD 1.624,8 millones entre junio de 2025 y mayo de 2026, mientras redujo su déficit fiscal y sostuvo un superávit primario, según el informe de labores del Ministerio de Hacienda. La combinación muestra un intento de preservar la obra pública sin abandonar la consolidación exigida por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Inversión con prioridad social
Del total ejecutado, USD 1.022,3 millones fueron al área social y USD 567,5 millones al desarrollo económico; seguridad y justicia recibió USD 35 millones. Educación, obras públicas, infraestructura municipal y conservación vial concentraron buena parte de la ejecución. La estructura revela que el Gobierno privilegia programas sociales y conectividad, dos rubros con impacto político inmediato y potencial efecto sobre productividad, aunque también demandan resultados verificables en cobertura y calidad.

El financiamiento descansó principalmente en recursos internos, por USD 997,9 millones, frente a USD 626,9 millones de fuentes externas, casi todas préstamos. Esta composición reduce la dependencia inmediata del crédito internacional para financiar proyectos, pero no elimina la presión sobre las cuentas públicas: el margen fiscal dependerá de que la inversión genere crecimiento y de que los ingresos mantengan su expansión.
Recaudación sostiene el ajuste
En 2025, el déficit global del Sector Público No Financiero cayó a USD 1.050,3 millones, equivalente al 2,9% del PIB, USD 558,6 millones menos que un año antes. El superávit primario alcanzó USD 705,6 millones, o 1,9% del PIB. Entre junio de 2025 y mayo de 2026, el déficit volvió a ampliarse a USD 1.478,4 millones, aunque el saldo primario permaneció positivo en USD 301,5 millones.
La mejora se apoya en una recaudación tributaria de USD 8.544,5 millones y una carga fiscal de 22,7% del PIB, impulsadas por un crecimiento económico de 3,9% y medidas administrativas. El desafío será sostener ese ingreso sin recurrir a recortes que erosionen servicios básicos, mientras los subsidios a gas, electricidad y transporte sumaron USD 287,4 millones.
