El petróleo de Texas subió un 2,33 % este jueves y cerró en 87,83 dólares por barril, tras la amenaza de Washington de imponer a Irán las sanciones más severas de su historia. Los futuros del WTI para septiembre avanzaron dos dólares en una jornada marcada por el riesgo de una mayor restricción sobre la oferta iraní.

Riesgo de aislamiento energético
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos perseguirá las transferencias de dinero y las compras de crudo iraní, incluidas operaciones de barco a barco. La estrategia busca extender la presión a terceros países mediante una disyuntiva explícita: mantener negocios con Teherán o preservar sus vínculos con Washington.
El alza refleja más una prima geopolítica que una alteración inmediata del suministro. Sin embargo, el anuncio de Emiratos Árabes Unidos de suspender sus relaciones comerciales y financieras con Irán eleva la credibilidad del cerco. Si otros aliados adoptan medidas similares, el mercado podría enfrentar nuevas dificultades para canalizar exportaciones iraníes, con efectos directos sobre los precios.
