La confianza de los consumidores en Estados Unidos cerró agosto en 51.7 puntos, por debajo de los 55.2 registrados en julio, mientras persisten las preocupaciones por una inflación elevada y por el encarecimiento esperado de la gasolina. El indicador de la Universidad de Michigan fue revisado ligeramente al alza frente a la lectura preliminar de 51 puntos, pero confirmó una caída mensual cercana a 6.0%.

El descenso también dejó al índice 11% por debajo de su nivel de hace un año. Joanne Hsu, directora de la encuesta, señaló que el pesimismo se mantiene por la preocupación constante de que la inflación continúe alta en el futuro cercano.
Desde finales de febrero, la energía presiona las expectativas
Los precios mundiales de la energía se dispararon después de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra contra Irán a finales de febrero. Teherán ha atacado a aliados de Washington en el Golfo y ha paralizado el estrecho de Ormuz, un contexto que ha añadido incertidumbre a las expectativas de los hogares.
Según Hsu, los consumidores anticipan nuevos aumentos en los precios de la gasolina tanto a corto como a largo plazo, en medio de la incertidumbre política y del conflicto con Irán. La encuesta no atribuye el retroceso a un solo grupo: la caída de agosto se observó entre todas las afiliaciones políticas y fue particularmente marcada entre los republicanos.
A meses de las elecciones de noviembre
El dato se publica a pocos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, relevantes para el Partido Republicano del presidente Donald Trump. Los consumidores de mayor edad y los hogares de ingresos bajos y medios registraron los descensos más fuertes de confianza en la medición de agosto.
