En el cierre de operaciones del 7 de julio, el euro se ubicó en 11,25 bolivianos, lo que supone un avance del 45,68% frente a los 7,72 bolivianos registrados la jornada anterior. Esta variación refleja un fortalecimiento inmediato de la moneda europea frente al boliviano en un contexto de elevada volatilidad cambiaria.
La fuente de la cotización corresponde a datos de Dow Jones. Durante la última semana, el euro acumuló un incremento del 46,28%, mientras que la variación interanual alcanzó el 43,06%. Estos porcentajes evidencian una tendencia sostenida de apreciación que contrasta con la estabilidad relativa observada en meses previos.

La volatilidad del tipo de cambio se situó en 270,24%, muy por encima de la referencia histórica de 41,98%. Este nivel indica una inestabilidad estructural en el mercado, impulsada por la transición hacia un régimen cambiario más flexible y por las expectativas sobre el flujo de divisas que ingresarán al sistema financiero durante el segundo semestre.
Reformas cambiarias y expectativas de mercado
El mercado paralelo en Bolivia mantuvo una cotización cercana a 9,64 bolivianos a inicios de 2026, impulsado por el anuncio de un financiamiento de 4.500 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo para el período 2026-2028. Las autoridades esperan que estos recursos contribuyan a estabilizar la oferta de divisas y reduzcan la presión sobre el tipo de cambio.
El Gobierno boliviano se fijó como meta reducir el déficit fiscal al 7% este año, al tiempo que proyecta una inflación de hasta el 17%. El Fondo Monetario Internacional había advertido que la inflación podría superar el 15% si no se controla la emisión monetaria, lo que añade incertidumbre a las proyecciones oficiales.
Perspectivas de organismos internacionales
El Banco Mundial anticipa una contracción del 1,1% en el PIB boliviano para 2026, mientras que la CEPAL prevé un crecimiento marginal del 0,5%. El FMI decidió abstenerse de publicar estimaciones de mediano plazo debido al alto grado de incertidumbre que rodea la transición económica.
El proceso de unificación cambiaria contempla la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia. Estos valores se ubican actualmente alrededor de 9,21 bolivianos para la compra y 9,40 para la venta, cifras que ya orientan gran parte de las operaciones comerciales.
Transición estructural y desafíos pendientes
El tipo de cambio oficial permanece en 6,96 bolivianos, aunque su relevancia práctica ha disminuido frente a las cotizaciones de mercado. Tras la volatilidad registrada en 2025, Bolivia enfrenta una reconfiguración del régimen cambiario en un entorno de contracción económica que exige ajustes tanto en la política monetaria como en la gestión de reservas.
La combinación de un déficit fiscal elevado, presiones inflacionarias y un crecimiento externo limitado plantea riesgos para la sostenibilidad del nuevo esquema cambiario. La capacidad del Banco Central para administrar la oferta de dólares y la efectividad de los recursos externos anunciados serán determinantes en los próximos meses.
