El euro terminó el 7 de julio cotizado en 1,14 balboas, un avance del 2,03% frente al cierre anterior de 1,12 balboas. En la semana acumuló un alza del 2,58%, mientras su variación anual se mantiene casi plana en 0,08%. La volatilidad del tipo de cambio alcanzó 24,08%, por encima del nivel de referencia de 19,7%.

Esta oscilación ocurre en un contexto donde Panamá mantiene la paridad fija de un balboa por dólar desde 1904. Esa ancla elimina el riesgo cambiario y reduce la exposición a presiones inflacionarias regionales. Las proyecciones para 2026 sitúan el crecimiento del PIB cerca del 4%, impulsado por logística, banca, turismo y el Canal.
Estabilidad dolarizada
El informe de UBS destaca que los bonos panameños en dólares rindieron más de 24% en 2025, superando a otros activos emergentes. Para 2026 se esperan diferenciales atractivos frente a los bonos estadounidenses, aunque persisten riesgos fiscales y de gobernabilidad. La moneda local, que emite solo fracciones equivalentes al dólar, refuerza la predictibilidad monetaria sin generar tensiones adicionales en el comercio exterior.
