El euro cerró el 29 de junio en 7,83 bolivianos, un avance del 0,34 % frente al cierre previo. En la semana ganó 1,68 %, aunque acumula una baja interanual del 1,55 %. La volatilidad actual del 14,86 % se sitúa por debajo del promedio de referencia, lo que señala mayor estabilidad en el corto plazo.

Este comportamiento ocurre mientras el mercado paralelo del dólar se mantiene cerca de 9,64 bolivianos. Las expectativas de un desembolso de 4.500 millones de dólares del BID y la publicación diaria de referencias por parte del Banco Central han contribuido a reducir la presión inmediata sobre el tipo de cambio.
Contexto macroeconómico 2026
El Gobierno busca reducir el déficit fiscal al 7 % e intenta contener la inflación en torno al 17 %. Sin embargo, el Banco Mundial proyecta una contracción del PIB del 1,1 %, mientras la CEPAL estima un crecimiento marginal del 0,5 %. La unificación cambiaria gradual, que mantiene el tipo oficial en 6,96 pero opera con referencias de mercado cercanas a 9,21-9,40, sigue siendo el principal mecanismo para absorber la incertidumbre.
La menor volatilidad del euro refleja una pausa temporal en la presión cambiaria, pero la transición estructural sigue condicionada por la necesidad de estabilizar la emisión monetaria y restaurar la confianza en el sistema financiero.
