Al cierre del 15 de julio el euro alcanzó 12,21 bolivianos, un avance del 6,78% frente a la jornada anterior. En la última semana acumula una subida del 9,69% y del 51,76% en términos interanuales, según datos de Dow Jones. Esta aceleración supera con claridad la volatilidad de referencia del 40,85%, lo que indica un mercado en fase de ajuste estructural.

El repunte coincide con el inicio de la unificación cambiaria impulsada por el Banco Central. La liberación gradual de dólares y la publicación diaria de referencias cercanas a 9,21 bolivianos para la compra han desplazado al tipo oficial de 6,96. En paralelo, el mercado paralelo se estabilizó temporalmente cerca de 9,64 bolivianos tras el anuncio de un crédito de 4.500 millones de dólares del BID.
Presiones sobre la economía
Las proyecciones para 2026 revelan tensiones: el Banco Mundial anticipa una contracción del PIB del 1,1%, mientras la CEPAL estima un crecimiento marginal del 0,5%. El Gobierno busca reducir el déficit fiscal al 7% e intenta contener la inflación en torno al 17%, aunque el FMI advierte que la emisión monetaria podría empujarla por encima del 15%. La ausencia de estimaciones a largo plazo por parte del organismo multilateral subraya la incertidumbre que rodea la transición cambiaria.
